❤ O SENTIMENTO DUNHA ALMA ❤

💏 EL BALCÓN DEL AMOR 💏

 

VELO DE SANGRE

(de Rafa Martín)

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Bien. Es cierto. Soy un desastre. He destrozado tantas cosas en mi vida que en cuanto vi por la ventana a Tania abandonando el hogar, la verdad es que no me dolió tanto como había imaginado que sería. Siempre había pensado que cuando uno se separaba habría voces y gritos por parte de uno o de los dos. O quizás ella echandome mierda encima de lo que hice o lo que no hice. También me veía insultandola y rompiendo algún objeto que hubiera comprado ella y que le tuviera mucho cariño… Pero no.

Nada de eso pasó. Cuando quise darme cuenta estaba solo en casa. Bueno solo ya lo estaba con ella. Nos pasábamos días enteros sin hablarnos hasta el punto que el sonido de la televisión daba la sensación de ser lo único vivo que había en la casa. Lo único que quebraba el plomizo silencio que nos comía desde hacía meses. Realmente el verla caminar por aquella acera a las tantas de la noche era una consecuencia a los millones de silencios. No es fácil vivir con un escritor. Pero si eres un escritor fracasado supongo que será imposible. Entre mis neuras, dramas y falta de dinero iba acumulando boletos para el sorteo final de un maravilloso viaje a quetedenporculo,ciudad de vacaciones. Tania no era como yo. Nunca lo fue.

Un día normal para mi era lo más parecido a lamer un suelo de cemento en un día nublado. Un asco. Escuchaba bien temprano como los vecinos salían de sus casas a trabajar en trabajos normales. De esos que entras a una hora y sales a otra y a final de mes te pagan eso tan curioso que se llama nómina. Yo no tenía nada de eso. Tampoco horario normal. Después de escuchar como se iban todos a trabajar el silencio se apoderaba del edificio. Todos los sonidos parecían mudarse a la ciudad mientras mi bloque de cuatro plantas en un pequeño pueblo se quedaba en silencio.
Mis dos últimos libros habían vendido menos que las entradas de un circo de pueblo. El teléfono sonaba un día si y otro también. Y siempre estaba al otro lado un tipo que parecía comerme los pies poco a poco. El editor Alberto Mejías era el que me presionaba para que terminará el nuevo libro de una vez. Que si. Que va bien. Que ya lo tengo encaminado. Y una mierda… Llevaba semanas atascado en un drama medieval del que no sabía salir. Me paseaba por la casa como un buscador de oro esperando que una genial idea surgiera como un ratón para así poder cazarlo. Pero nada de eso pasaba, obviamente. Las ideas no están escondidas como ratones. No sé si a otros escritores les pasará lo mismo pero a mí las buenas ideas me llegaban. Es decir, parecían venir de algún sitio interno desconocido para mí, y según habían venido, se iban. Y luego podía tirarme semanas sin nada decente que escribír. Sencillamente ya no me llegaba.

Siempre era así…

Mientras tanto Tania tenía uno de esos trabajos normales que abundan. Dependienta de una tienda de ropa infantil en un centro comercial. Ella ganaba dinero. Yo no. Ella nos mantenía a los dos. Yo no. Ella callaba pero por dentro gritaba que era un puto vago y que ojalá me dedicará a un trabajo normal y no al mundo del arte y la poesía amariconada que no daban dinero. Básicamente esa era la situación. Mientras tanto la depresión iba llenando la casa como una enorme serpiente negra que se dedicará a devorar escritores fracasados. Y opla!… Allí estaba yo, listo para acabar en sus mandíbulas…

Pues el caso es que me había dejado. Su paciencia había llenado el vaso del hogar a rebosar hasta salpicarme. Ahora todo encajaba. No tenía dinero y pronto me tendría que largar del piso alquilado. No tenía pareja y no tenía ilusión ni creatividad. Vital cuando te dedicas a escribir libros. No tenía autoestima y ni siquiera escuchaba sus pasitos llegar. Nada. En fin. Con suerte me veía malviviendo debajo de un puente o suicidándome. ¿Tantos puentes hay que caben todos los fracasados debajo? Es un decir. Pero esa era mi opción menos mala. La segunda… intentaba no pensar en ella pero ella pensaba mucho en mi…

Es muy jodido el mundo creativo. Que te paguen por soltar lo que llevas dentro. Por lo más íntimo y personal. Tus pensamientos. Y claro, a veces los tienes buenos y a veces te quedas en blanco. Pero la editorial quiere libro. Siempre quiere libro ya. Y que se venda. Que se venda mucho. ¿En que puta mierda se creen que pienso cuando escribo? ¿En vender? ¿Se creen que esto es como tener una frutería y si se acaba el género pides más? No señor. Para nada.

Jodidos cabrones…

Me senté en mi silla de las mil penas. Delante el portátil esperando su dosis de alimento que nunca llegaba. Y silencio… Parecía un día más. Pero no lo era… Era Lunes.. Me quedaba hasta el viernes siendo Nohumano o algo así. Luego llegaba el finde y me sentía como los demás. Los demás, la mayoría, suele descansar el finde. Esos días yo salía a la calle y me mimetizaba con los demás humanos de trabajos normales. Realmente parecía que estaba descansando. Podía tomar unas cañas con amigos y me sentía como si hubiera trabajado ocho horas diarias de lunes a viernes y llegará el descanso del guerrero en su finde. Lo normal.
Tania se había ido. Normalmente a esas horas de la noche estaríamos viendo la tele los dos. Bueno. Las dos teles. Ella en la habitación con sus series y yo en el salón con mis películas frikis. Juntos estábamos pocas veces. Es curioso que aunque físicamente estaba igual que si estuviera ella en casa, es decir, separados,realmente no lo estaba. Las personas ocupan espacios aunque no tengamos nada en común con ellas… Vivía con ella… No había nada pero por lo menos, estaba… Pues ya no.

Entre todas las cosas que se había dejado Tania había cajas que tendría que volver a por ellas. Yo no quería nada. Revisé algunas y encontré libros de sus padres, viejos discos inservibles, fotografías y pinturas que jamás estuvieron colgadas en nuestra casa. La mayoría eran viejas pinturas europeas de pintores olvidados. Me dijo cierta vez que en los viajes que hicieron sus padres les gustaba ir a anticuarios de todas las ciudades europeas que visitaban. Roma, Berlín, Suecia, Holanda, Rumanía…. En esta casa había algunas cosas, no todas. Y revisando todo se me ocurrió abrir las pinturas que estaban forradas en papel de estraza viejo y moho. Si ya no había nada por lo menos esa noche me dedicaría a mirar pinturas viejas antes de que se las llevara Tania.

Olas estrellándose sobre el mar, viejos escenarios lúgubres en castillos, bodegones clásicos… La verdad es que eran todas bastante tristes y oscuras. No me decían nada y no pensaba quedarme con ninguna.

Entonces la vi… Aquella pintura… Empecé a rasgar el papel hasta descubrir un cuadro del tamaño de un cojin más o menos. En mi estudio solía tener la luz del flexo y poco más. La acerqué a la mesa y pude admirar la extraña belleza de aquel cuadro de edad indefinible.

Frente a mi podía ver una mujer de lado, bueno, apenas veía media cara y algo rojo sobre la cabeza que caía como rasgando la oscuridad que bañaba todo lo demás,¿Un velo rojo quizás? Alrededor no había más que negrura total. Y ya está. No sabía ni quién pudo ser ni quién lo pintó o de que país era el autor. Nada.
Me quedé observando aquel rostro que parecía mostrar algo de tristeza. Era como una muñeca inerte de vida. Curiosamente tuve la sensación no de que rezaba, si no más bien de que… Esperaba. Esperaba algo. Y no quería enseñar los ojos abiertos. Todo lo demás había que imaginarselo, el vestido, el fondo, su cuerpo… Nada se veía. Solo aquella cara pálida como la sal esperando…

Esperando… Creí notar… Algo… inhumano… Algo…

…. Pero no podía ser…

…. No…

…………………….

Encontré estas líneas del escritor. No sabía dónde acabaría ya que el conjuro solo podía funcionar si alguien miraba fijamente mi retrato. Si alguien absorbía cada detalle de la pintura… Necesitaba unos minutos vitales para el traslado a este extraño tiempo. Sé que mi nuevo cuerpo, el del escritor fracasado, necesita un empujón en su trabajo… Un golpe de suerte… Y yo tengo la historia…

La Mejor historia…

Me siento rara en el cuerpo de un hombre.. Debo adaptarme…Y ésta locura…El pueblo…. Empezaré a escribir mi infancia en Rumanía, la guerra de clanes rivales, la traición de mi hermano y por fin el asalto a mi Castillo en Orăştie… donde me capturaron y me cortaron la cabeza.. Yo sabía todo lo que pasaría.. Todo.. Mi madre era la mejor bruja de la comarca.. Tuve que realizar el conjuro justo cuando estaban tirando abajo el portón de la fortaleza. Era inevitable. No tenía escapatoria…

…y realmente no escapé…

O si..

Solo mi alma ha llegado a este tiempo. Mi cuerpo femenino sufrió la terrible muerte de ser decapitado por un pueblo hambriento de sangre… Bueno, no sólo mi cuerpo sufrió..

El alma de un escritor fracasado…Si…

Habria sido curioso ver su cara cuando entraron en tromba en mis aposentos…

Pero eso ya es historia…

……

 

MIS OJOS MIRAN SIN VER

(Rosario Bersabé Montes)

Oscura tienes el alma

las manos tienes de hielo

por corazón una roca

más dura que el duro acero.

¿Quién te cristalizó en  piedra?

¿Qué sombra cubrió tu cielo?

¿Quién te convirtió en agrura

y te arrojó a los infiernos?

Dime: si es que lo recuerdas,

en qué lugar y momento,

quién te clavó el aguijón

y te inoculó veneno.

Tu mirada que era  miel

en odio la convirtieron
y yo que te quise tanto
reconocerla no puedo.

Mis ojos miran sin ver

están cansados y ciegos

porque sin querer, … los tuyos

se pierden en mi recuerdo.

Y ya  no me quedan fuerzas

para buscarlos, ni tiempo,

porque la noche es oscura

y la muerte está al acecho.

SIGUE SOÑANDO… 

(de Rafa Martín) 

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Escribir sobre lo que podría pasar. Soñar con ella sin que sepa quién es. Pensar que me está buscando también…

Estoy seguro que alguna de esas noches que tanto me costaba dormir,alguna de esas que soñaba y soñaba cosas sin sentido y me despertaba sin querer…Estoy seguro que estabas tú.. en medio de ellos… Me dejabas semillas sin que pudiera recordar nada al día siguiente y no tuviera constancia de que había soñado contigo. No. No recordaba nada. Es cierto. Pero algo pasaba los días siguientes en mi cabeza. Eras tú la que te veía en cualquier sitio. Eras tú que te escondías en frases del Facebook. Eras tú la que me comía por dentro sin yo saberlo.

Siempre eres tu metida en la realidad de la vida….

No sé dónde estás. No se si me has visto alguna vez. No sé si me conoces y me tratas. No sé si vives cerca o lejos. Si tienes hijos o eres soltera. Si sonríes mucho o sueñas mucho más. Pues que lo sepas. Yo también sé viajar. Sé navegar cuando estás dormida. Puedo meterme dentro de ti en esos sueños. En medio de otros que no tienen sentido. Ahí. Ahí dejo mi semilla de recuerdos invisibles para que al día siguiente pienses en mi sin conocerme. Pienses en mi sin saber quién soy. Sin saber si vivo cerca o lejos. Sin saber mi nombre….Y te llegue una sonrisa sin motivo. O me veas en una frase donde no se dice el nombre del otro y tu ya sientes el mío.

En algún lugar me sueñas sin saberlo. En algún lugar te sueño sin conocerte. Cuando abras los ojos por las mañanas y te falte algo sin saber qué. Cuando los cierres suavemente justo después como echando de menos algo que se ha ido…. En ese momento sentirás que era yo el que te acariciaba cuando dormías y no querías despertar.

Siempre era yo…

Veo chicas por el día. Almas femeninas que se cruzan en mi camino. Alguna vez pensé que tu eras una de ellas. Quizás esa chica de la tienda, o aquella del parque, o la amiga de los viejos tiempos del instituto… Pero no. Ellas no saben viajar en los sueños ajenos. Ellas no saben volar entre los deseos de un hombre perdido. Eso sólo lo sabes hacer tu. Pero no encontrarte es mi pena. Parece que estás tan cerca y sin embargo nunca te consigo cojer. Eres un pequeño pajarillo invisible en una jaula de cristal..y yo soy ciego… Solo tengo oídos para tus pequeñas alas…

Camino mis días sabiendo que hay un lugar dentro de mi que te espera. Sabiendo que por las noches siempre vuelves para desaparecer al día siguiente. Siempre pasa lo mismo…

Todas las poesías tienen nombre de mujer y las mías también. El problema es que no me han dado la llave para verlo. No me han dejado tu dirección y tengo dentro de mi esa canción que no sé su nombre ni quién la canta,esa poesía que se desliza entre nubes que sólo piden soñar con un mundo lleno de ti. 
Despertar y sentirme como ese pescador que lucha contra ese pez que ha capturado y que intenta liberarse del anzuelo. Y siempre te escapas. Todas las mañanas luchas y ganas. Y vuelvo a mi rutina diaria con el cesto vacío de ti y con más hambre que el día anterior…

Esta noche volveré a volar contigo. Nos columpiaremos juntos al atardecer de un mundo que nunca acaba. Sentiré que nunca hace frío a tu lado. Veremos pájaros azules que no existen y lloraremos sabiendo que ese lugar es el único en el podemos estar juntos tu y yo. Pero habrá que aprovechar el tiempo que nos dejan y que luego nos quitan al despertar. Habrá que amarse hasta que no quede nada vivo en el universo. Solos tu y yo… Intentaré ver tu cara sabiendo que nunca me dejan verla. Haré lo posible por recordar quien demonios eres para buscarte cuando mi vida vuelva a ser rutina.

Mañana no recordaré nada de ti. No sabré que he soñado contigo pero lo sentiré. Ya sé que es como recordar algún sitio sin haber estado nunca. Y tu también lo sentirás…

…. Espérame esta noche…

…..Espérame todas las noches….

PARA NO LLAMARTE  

(Poldy Bird)

Para no llamarte ahogo mi voz en el sonido de las conversaciones cotidianas, la convierto en palabras que no tienen nada que ver con lo que verdaderamente siento. 
La hago decir que el calor, que la humedad, que los colectivos no llegan a horario, que este verano se usa la rosa, que tengo que leer el horóscopo. 

Para no llamarte. 

Para no llamarte me muerdo los labios, aprieto los puños. 

Trato de olvidarme de tu nombre porque tengo miedo de gritarlo en sueños y que el aire lo lleve a tus oídos y tu, al escucharlo, te sonrías pensando que aún te quiero. 

No debes saberlo. Tienes que creer que ya te he alejado de mis pensamientos, que ya no ocupas ningún lugar en mí, que no fuiste más importante que lo que yo fui para ti. 

Tienes que creer que fuiste un momento, una chispa fugaz, una estrella errante. 

Para borrarte de mi camino, por las calles que transitamos, voy a los lugares donde estuvimos juntos y digo despacito que nunca exististe, que nunca estuve allí contigo, que solamente fuiste un invento de mi imaginación. 

Para borrarte de mí me quedo largo tiempo sumergido en el agua. Me froto con perfumes que no se parecen a tu olor. Me quedo parado en el viento, me restriego los ojos para arrancarles tu imagen. 

Pero todo es inútil. Es inútil que repita en voz alta que te odio. 

Es inútil que grite que no tengo que amarte. Te has fundido en mi piel. 

Te has enredado en mis raíces y ahora creces conmigo. 

Eres como un injerto en una planta: lo que florezca en mi llevara tu marca para siempre. 

Tendría que morirme, que secarme a un costado del camino, para que murieras, para que te borraras, para que no estuvieras. 

Y es en mi empeño por matarte, donde revives. 

Y es en mi desesperación por no llamarte donde brota tu nombre, se sube a mi garganta, me quema la saliva, pone brío en mi voz y se multiplica en el eco del aire para desparramarse hacia los cuatro puntos cardinales. 

No te tengo y me tienes. Estás lejos pero puedes tocarme. 

Mi tristeza te inventa, mi sed te corporiza. Cuando no puedo más, cuando es todo un desierto a mi alrededor, te vuelvo manantial de ricas aguas y mojo allí mis labios y mi frente. 

Cuando no puedo más y todo a mi alrededor es un mar congelado, te vuelvo sol y giro bajo tus tibios rayos. 

Cuando no puedo más, cuando todas mis fuerzas se vuelven añicos, cuando todo el valor se va agotando, me arrojo a los recuerdos, cierro los ojos, vivo para adentro los momentos felices del pasado, vuelvo a encontrarte en una esquina, me estrechas en tus brazos, hago algún comentario sobre tu ropa o tu perfume, mientras se escuchan nuestras risas. 

Pero después, al fin, hay un punto de sombra donde todas las risas se apagan y las palabras se ennegrecen… 

Es la hora del adiós. Es tu despedida. Es cuando me dices que no estás seguro de nada, que lo nuestro… 

Que tal vez… 

Que es mejor separarnos por un tiempo… 

Que… 

Es cuando yo te digo: ¿Y ahora que hago con todo este amor? y te encoges de hombros murmurando “perdón”. 

Te vas sin volver la cabeza. Y me dejas solo con esa pregunta: voy a gritar tu nombre, pero callo. 

No, no puedo llamarte ¿Para qué? Si no me amas, no tiene sentido. Nada tiene sentido. Y así me hundo, me lastimo, me ahogo, pero no te llamo. 

No te llamo porque no debes saber que aún te amo. No, no debes saberlo.

 

 

HASTA QUE LA NADA NOS SEPARE
(de Rafa Martín) 

Casi dos horas de coche. Sergio estaba cansado de conducir, de su mujer Conchi y de los dos críos detrás que no paraban de dar la murga, David de 8 años y Maria de 5. El calor era insoportable y con el aire acondicionado roto para rematar. La gorra azul se le pegaba a la frente como el papel de las magdalenas. Mientras, Conchi miraba el whatsapp las fotos chorras que le mandaba su amiga Piluca…

Pensaba en cosas que le hacían sentir mal, en esa frase de que las vacaciones son para descansar, en el calor pegajoso, en las pocas ganas que tenia de estar con la que tenía a su lado… . Cada vez que abría la boca era para discutir con Conchi o con los niños. Y eso que no habían llegado aún al Hotel de la playa. Se preveían chubascos en la relación matrimonial y muy próximos…

-¡PAPÁÁ… CUANTO QUEDA?? ¡AYYYY!!. DANI ME ESTÁ PEGANDO!

– Un rato… Dani deja ya el puto móvil. ¡Y no pegues a tu hermana!
¡VALE YA!! ¡Tu no les digas nada! ¡Es mejor que esté pendiente yo que estoy conduciendo…

– David estate quieto…

Sergio miraba de reojo a su mujer. Estaba seguro que ella tenía unas ganas locas de llegar al hotel y ponerse morada a comer. Había cambiado tanto. Hoy además daban la final del Gran Hermano y no se la podía perder. Siempre veía esas cosas que Sergio tanto odiaba.Ya preveía que esa noche saldría a dar un paseo con los críos mientras ella se quedaría en la habitación viendo la tele.. 
Conchi giró la cabeza hacia los niños….

– David… Deja a tu hermana. Que es más pequeña…

– Así no te hacen ni puto caso. O les das cuatro voces o te torean.

– Tu eres muy listo. Con voces lo arreglas todo.

– Pues tu no arreglas nada con voces o sin ellas. ¿No quieres ir a mear o algo? Así te dejo en una gasolinera y dejas de tocar los cojones.

-Sergio, Sergio… Vamos a tener las vacaciones en paz.. Que ya me la diste ayer con mi madre. Siempre que…

-.. ¡Siempre qué!.. mierda… Tu madre lo sabe todo y se mete donde no debe. Estoy aguantando mucho y al final ya verás. Finito me tenéis..

– ¡Al final nada de nada! . Esta noche dan gran hermano y quiero verlo. Te quedas con los niños en la piscina y me dejáis en paz.

– Que bonito. Venir a la playa para ver los mismos programas de mierda que veías allí. De verdad es que no sé qué ostias hago aquí. Mira que Nacho me dijo vente estos días y que se vaya tu mujer con los crios… Me cago en la puta de oros..

– Mejor son tus pelis de tiros que asustan a los niños. Cada vez que te dejo sólo en casa parece que los he dejado en Vietnam. Siempre pelis de matar. No sales de ahí.

-Mentira. Veo muchos tipos de películas cosa que tú no haces. Las pelis de tiros es a lo que se deben ir acostumbrando los niños. Matar o ser matado. Ese es el futuro que les espera. Muerte y degradación. Después de la bomba atómica no quedarán más que las cucarachas y Mercedes Milá. Los demás tendrán que acostumbrarse a vivir en el fango y comer carne humana.

– Di más tonterías que dices pocas. Asustas a los niños..

– ¿QUÉ HA DICHO PAPI DE COMER CARNE HUMANA? ¿Y UNA BOMBA?

– Tu padre que no dice más que idioteces. Nada. Una peli fea de esas que ve siempre..

– ¡PAPI! SE HA ACABADO PEPA PIG… AHORA HAY BOB ESPONJA… ¡BIENNNN!

Maria estaba más aburrida que su hermano. Nadaba entre varios peluches televisivos con olor a papilla y que sonreían como algún payaso asesino de película… – PAPÁ, TENGO CALOR…

– Y yo también. Puto DVD. Nos van a salir retrasados con tanta pantalla. Mira que dije de no comprar estas mierdas para el coche. Pues nada. Todo lo que digo yo ni caso. Ahora no saben salir a la calle sin una pantalla delante. Los cojones.

– Di más palabrotas. Que dices pocas.

– ¡PAPI HA DICHO LOS COJONES! ¡JAJAJAJAJA!

– Miralo. Que bonito. Esa es la educación que les das. – Dijo Conchi.

– Es mejor la que le da tu madre que siempre se mete a opinar de lo mal que hago yo todo. Menuda bru…

– Ten cuidado con lo que dices Sergio.. Si haces mal todo se te dice y punto.

– Es verdad. Que tú todo lo haces bien menos una cosa.

– ¿QUÉ COSA?

– Me voy a callar que sube el pan…

– ¡AGUA MAMÁ! ¡AGUAAAA!

– ¿No sabéis hablar sin pegar voces? Tanta puta tele es lo que pasa. Eso son los sálvame de mierda que engulle vuestra madre y vosotros al lado. No sabéis más que dar voces en esta familia. Estáis huecos.

– Toma David. Y no grites que enfadas a papá. No la tires que va al suelo del coche que está lleno de porquería..

– Te recuerdo que el coche es tuyo y la mierda es tuya por no ir a lavarlo nunca. Siempre esperas que lo haga yo. Tan limpia que tienes la casa y el coche es un estercolero.

– ¡MIERDA, MIERDA! – Maria repetía las palabrotas siempre que podía. Le fascinaba escuchar a papá enfadado.

– Sabes que yo del coche no entiendo. Eso es cosa tuya. Mira la niña… Que bonito…

– ¿Qué es cosa mía? Pero de que coño vas… No tenéis jeta las mujeres… Si al final…

– ¡MIRA PAPI! ¡EL COCHE QUE MOLA! ¡AHÍ AL LADO! ¡MÍRALO MÍRALO! ¿CUANDO VAMOS A COMPRAR ESE?

– Cuando explote este. Estos niños se creen que el dinero cae del cielo. A éste le quedan unos años más y al de papi más todavía.

– Con tu sueldo espérate a ver si puedes comprar el del Ken de la Barbie…

– Con mi sueldo sale adelante esta familia que no lo merece. Si no es por mi comeríais tierra para desayunar y gusanos para cenar.

– ¡JA, JA!

– Ríete, ríete.. Que porque a ti te paguen más no significa que lo merezcas.

– Merezco eso y más.

– ¿QUE DICE PAPI DE RISA?

– Nada. Que pronto compraremos ese coche. Con su sueldo íntegro… de 3 años… ¡Jajajaja!

– Voy a poner el fútbol o lo que sea de la radio… Aqui no ponen más que la emisora de Pullitas FM…

– Las tuyas… Podíamos parar en un Área de Servicio que tienen de todo. Descansamos y comemos que es la una de la tarde ya.

– A ver donde está la próxima… Hummm. Si. Creo que quedan unos kilómetros.Nos vendrá bien a todos..

Cuando llegaron aparcaron en la sombra y salieron del vehículo con la misma dificultad que si fueran pegatinas de un viejo libro escolar. No sentían las piernas y todos tenían sed de alguna bebida fría..

Las mesas estaban llenas y acababan de llegar dos autobuses para recargar energías. Allí estaba Sergio mirando el panorama. Los niños seguían comiendo todavía y los padres habían terminado. Conchi no dejaba el móvil y frente a ellos los dos terremotos jugaban con la comida. Al final un vaso de coca cola se cayó encima de Maria poniéndola perdida. Conchi se quejaba a la niña sin dejar el móvil. Sergio se levantó….

– Voy a fumar…

Desde fuera podía ver el restaurante del Área de servicio. Allí estaba su familia. Esa mujer que ya nada le decía y esos niños que cada día le obligaban a aumentar un grado más la paciencia básica que él llevaba de serie. Sólo le separaba un cristal de ellos y por un momento se sintió libre. No era eso lo que había soñado. Estaba cansado de muchas cosas. Convivir con Conchi era algo parecido a estar preso y que te metieran en la celda a un tipo peor que tu que además se aprovechaba de ti. Y no podías escapar. Era el tipo que te había tocado y te quedaban muchos años aún para salir de la cárcel….

El cigarrillo se iba consumiendo y Sergio deseó fumar uno más con tal de no aparecer por aquella mesa donde había comensales dedicados a aumentar el tamaño de sus testículos. Vaya vacaciones. Necesitaba unas vacaciones de las vacaciones. Un tiempo sin nadie.

Por supuesto que quería a los dos niños. Era lo único que mantenía ese matrimonio. Un fino hilo resistente que sujetaba a los padres juntos a pesar de todo. Debía haber muchas situaciones similares a la suya. Quizás demasiadas. Eran matrimonios que por fuera se veían normales. Pero… ¿Qué era un matrimonio normal? ¿El suyo?. Lo peligroso era lo que circulaba por las cabezas de los dos. Eso que nadie sabía. Imaginaba a Conchi poniéndole a caldo y deseando verle desaparecer aunque para ciertas cosas le necesitaba. No se soportaban pero seguían juntos.

Todavía recordaba el día de la boda. Era todo tan… diferente… Ella no había engordado y no tenían los niños aún. Tampoco le gustaban las porquerías que emitían en televisión ni las que se metía en el estómago a todas horas. Entonces leía mucho. Se cuidaba. Hacía deporte… En fin.. Era otra persona. El no creía haber cambiado. Por lo menos de esa manera tan radical. Seguía leyendo, le gustaban las películas y hacia deporte regularmente. Y lo peor eran esas tardes de silencios que nada se decían. Cuando no estaban los niños cada uno a una habitación donde la televisión abrazaba con cariño hueco al que tenia delante. Le daba la sensación de que le habían cambiado a la esposa por ese tipo de mujeres con la que nunca se habría casado. Pero ya era tarde para decir no…No quiero casarme contigo…

Los niños ataban. No le gustaba pensar eso de David y Maria pero si. Estaban juntos por ellos. Quizás cuando fueran más mayores…

Había un contrato en la sombra. Algo firmado pero de lo que no se hablaba. Los dos sabían que trabajaban en la misma empresa familiar sin tener nada en común. Se soportaban para cumplir el contrato. Pero nada más.

Miró el cigarrillo a medio terminar. Hacia un calor terrible. Pero a veces venía una ligera brisa que se introducía lentamente en sus ideas. En sus cocidos pensamientos sin futuro. En esa abrasadora relación donde la discusión era su alimento primordial. Una receta de rencores y malas caras al baño maría… ¿Qué demonios hacia en esa relación si no quería estar ahí?…

Entonces lo vio.

Necesitó algunos segundos para asimilarlo pero si. Era eso. Debía ir al grano. Matar ese animal medio muerto que no hacia más que sufrir. Había que coger la pistola y terminar para siempre algo que estaba seguro no podría sobrevivir mucho más tiempo. Tenía que decirle a Conchi que todo había terminado. Que en el momento en que volvieran de las vacaciones cada uno iría por su lado. ¿Los niños?.. Tendrían que hablarlo. Horarios.. Cambios.. Una semana cada uno… O quizás otra opción… Había parejas que lo hacían. Y no pasaba nada. Seguían sus vidas. Era cuestión de no soltar ese conejo en forma de decisión que tenía en mente. Le daba pataditas intentando escapar pero Sergio no le dejaba. Por fin iba a hacer algo decisivo para su vida. Por fin cambiaría todo y nuevas ilusiones vendrían a su vida.

Sonrió ligeramente… Y de pronto imaginó la reacción de Conchi…

Conchi…

¿Cómo se tomaría esta propuesta? El divorcio. La separación matrimonial. El fin del romance… Había tantas palabras pomposas… Pero su cara…. ¿Qué cara pondría al decirle algo así?…

Apagó el cigarrillo en el suelo. Entró en el restaurante y pudo ver a Conchi que seguía con el móvil en la mesa. Los niños estaban al fondo jugando con otros de su edad. La mesa estaba recogida y solo había un café delante de Conchi.

– Has tardado en fumar. Los niños están ahí..

– Ya…. Conchi. Hay algo que tengo que decirte…

– Si. Lo sé.

– ¿Lo sabes? ¿El qué sabes?

– Me parece lo mejor. En cuanto volvamos de las vacaciones nos separamos. Ya hablaremos de los niños…

– ¿Pero cómo….?

Conchi miraba su móvil. El móvil era la huida de la realidad. Los dedos caminaban sobre la pantalla sin sentido. Realmente no miraba nada. Tenía los ojos en ningún sitio. Entonces Sergio se dio cuenta que lloraba. Intentaba que no se notará mucho pero ya era tarde. Unas lágrimas corrían veloces hasta la mesa y allí acabó su matrimonio. En una mesa vacía con un café terminado.

– Estás llorando… Conchi..

– Sergio… Que llevamos 18 años casados… Es algo que hace tiempo he estado pensando. No tenemos nada. Y tu también lo sabes. Estamos juntos por los niños. Son ellos los que nos arrastran a seguir así. Pero no se puede. No podemos seguir así mucho más tiempo. Hoy lo he visto en tu mirada. Hoy sabía que lo ibas a soltar…

– Si… Es así…

Sergio se sentó al lado de su mujer, que en los papeles indicaba todavía ese estado. Pero realmente ya no lo era. La gente seguían entrando y comiendo en el restaurante del área de servicio. La vida seguía. Miraba a los niños a lo lejos correr ignorando que el castillo donde vivían se había hecho cachos. Sus padres debían seguir aparentando cierta normalidad en esas últimas vacaciones,intentando que disfrutarán como siempre lo habían hecho… Pero en algún momento les tendrían que decir la verdad. Y Sergio sabía que sería lo más duro de toda esa historia. Mirar a los ojos a David y Maria…

… Todavía quedaban lágrimas que estaban esperando su momento. Ese momento….

 

SABIDURÍA DEL BUHO,ASTUCIA DEL CUERVO,BELLEZA DE LA PALOMA

(Meiko Graveyard)

Lo recuerdo como si fuera ayer….
Cuando  me viene a la mente, puedo oírle decir …
“Qué hermosa chica te has convertido  mi amor”
“Sabiduría del búho, astucia del cuervo, belleza de la paloma”
Trato de tocar su rostro y el fantasma deja de existir
¿Estoy acosada por el miedo, por el amor o por el dolor, la crueldad de la vida?
Ya no puedo mantener las lágrimas a raya .Esto ha estado sucediendo desde que se fue.
Era un hombre orgulloso con amor de sobra .Realmente no es justo como la vida lo trató.
Nunca pensó en sí mismo solo en los demás.    Hizo de su vida una fiesta, llenó el mundo de colores,por eso se unió al ejército, para salvar a otros del miedo.
A pesar de que tal vez nunca volvería, sabía lo mucho que lo habíamos querido.  Nos dijeron que murió en accidente desafortunado.
El impacto  de la noticia me dejó helada,  pude  oír como  suavemente alguien  golpeaba en mi puerta principal.
No quiero responder, ya no puedo seguir.  Los golpes en mi puerta no cesaban .
Limpio mis lágrimas, me apoyo contra la pared .Al abrir la puerta, un hombre de unos cuarenta años .
Allí está, es él quien está delante de mí…
“Qué hermosa chica te has convertido  mi amor”
“Sabiduría del búho, astucia del cuervo, belleza de la paloma”

 

ESPERANZA

Te olvidarás de nosotros … Cuándo te vayas …¿No?
 “No. No, no lo haré. Una vez que se conoce a alguien, nunca se le olvida. Solamente … necesitaría tomarme un tiempo para que recordar quiénes sóis…
“¡Pero has llegado a un mundo diferente,un momento diferente …un lugar diferente….
La voz de la chica se hizo susurro….
“¿Y qué? No importa de dónde vengo … Dónde vivo … ustedes son para siempre “.
-¡Pero es la ley! ¡Te olvidarás de nosotros! -exclamó-. Cuando salgas de este mundo,cada recuerdo, cada momento, cada risa se borrarán de tu mente, seremos borrados de tu vida.
“Vosotros sóis lo mejor que me pudo pasar. Vosotros estáis tatuados en mí para siempre. No aquí, sino aquí abajo. En mi CORAZÓN. Y yo también estoy en VUESTROS CORAZONES. No importan las leyes. Mi CORAZÓN es mi ley, y vosotros estáis en él y viviréis allí por el resto de mi vida. Y nunca lo olvidaré. Incluso si el cerebro cambia, nada en el corazón lo hace. Eso permanece.
-Tienes que prometer que no nos olvidarás. Tienes que prometer que volverás …
Los ojos de Seraphina se llenaron de lágrimas y se mordió el labio.
“No puedo hacer una promesa que no pueda estar segura de mantener. Pero os prometo una cosa “…
Maya titubeó, “Q … ¿Qué?”
-Eso… lo intentaré. Intentaré y volveré. Y cuando lo haga, todos estaremos juntos de nuevo.
Ella nunca regresó … Tal vez nos olvidó … Tal vez nunca se acordó … Pero aquel día, en mi lecho de muerte, pensé…. no.
Ella nos recordaba. Lo hizo, lo sentí, lo sentí todo el tiempo. Pero ella no podía volver … Ella nos amaba demasiado … Sería doloroso para nosotros estar con ella de nuevo, y para que ella se fuera una vez más.
Podía sentir su presencia en mi lecho de muerte. Justo al lado mío. Podía sentir que me llamaba. Me dijo que todo iba a estar bien. Diciéndome que había regresado. Ella había estado aquí, y ella mantuvo su promesa.
Se había quedado … no me había dado cuenta.
¿Cuándo regresó? ¿Cuándo se había acordado de nosotros? No estoy segura … Pero lo único que sé es que tenía razón.
Nunca olvidas a alguien. Es por eso que ves a personas desconocidas en tus sueños … Por eso te sientes como si hubieras visto a alguien antes. Porque nunca olvidas a una persona. Especialmente aquellos tan cerca de ti. Sobre todo  cuando están tatuados en el corazón y alma, en cada vida y en cada mundo, cada universo. Y esos nunca cambian. Siempre permanecen iguales. Siempre están contigo. Y cuando el tiempo, cuando todo se detiene…. Tus recuerdos se detienen con ellos,quedándose para siempre congelados y encerrados dentro de ti.
                                                              Tu corazón, tu alma y tu cuerpo.

ME LLAMAN LOCA

(Paz Castelló)

Me llaman loca porque muerdo la rabia  y la hago jirones, exhibiendo mis miserias, cuando ellos se las guardan.

Porque paseo descalza en invierno para sentir el frío de la escarcha por las mañanas.

Porque espero sin esperar nada a cambio y, en cambio, desespero de desesperanza.

Me llaman loca por no llamarme libre, auténtica, transparente, salvaje o clara.

Porque no me maquillo por las mañanas y por la noche no duermo, porque sueño despierta.

Me llaman la loca de la lengua sucia porque escupo lo que sus mentes piensan.

Porque corrompo la ley y el orden con mi desorden y mi anarquía les incomoda.

Porque me da pereza pensar excusas o disfrazar de piadosas mis mentiras y las muestro desnudas, sin pudor, para ofender sus desgastados principios.

Porque seduzco a sus puritanas conciencias que, en secreto, se rinden ante mi desnudez.

Porque soy bella y me fustigan, cuando en el fondo me desean.

Me llaman loca porque le corté el pelo a mis muñecas y les quité la ropa y jugué con ellas a vivir cada día como si fuera el último, pero con la curiosidad del primero.

Porque tengo gatos que alimento y perros que me adoran.

Porque vuelo como los pájaros que ellos encierran en sus jaulas.

Porque son ellos los animales disfrazados de personas.

Me llaman loca porque les molesto y, al mismo tiempo, les atraigo como un imán.

Porque soy como un espejo que les devuelve sus anoréxicas miradas.

Porque lloro de alegría, porque no tengo dogma, porque nado río arriba, porque me como primero el postre, porque vivo el presente, porque no tengo una cuenta en el banco, porque tengo mala memoria para el rencor, porque mi ojos dicen siempre lo mismo que mis palabras, porque creo en el amor, porque mando cartas con sellos …por  todo eso me llaman loca y loca quiero ser si eso significa ser distinta a ellos.

PIEDRITAS EN MI VENTANA

(Mario Benedetti)

 

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana

quiere avisarme que está ahí esperando

pero me siento calmo

casi diría ecuánime

voy a guardar la angustia en un escondite

y luego a tenderme cara al techo

que es una posición gallarda y cómoda

para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas

ni cuándo mi historia va a ser computada

quién sabe qué consejos voy a inventar aún

y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio

no tatuaré el recuerdo con olvidos

mucho queda por decir y callar

y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido

que la alegría no tire más piedritas

abriré la ventana.

 

MALDITA MEMORIA

Hay gente que amas y siempre amarás. Pase lo que pase, donde sea que estés, tú las amarás.
Las amarás tan profundamente que amarás las lágrimas que derramarás por ellos.
Vas a amar de una manera tan real que se quedarán ahí, suspendidas entre tus sueños y tu realidad. Hay gente que puede hacerse amar incluso sin hacer nada y tú vas a seguir, a decirte que no puedes amarlas otra vez, pero mientras lo dices mientras tanto… las amas.
Y cada vez más fuerte.
Vas a amar sus ojos, incluso si miran hacia otro lado.
Amarás sus voces y sus palabras aunque ya no seas su sujeto. Amarás esos momentos compartidos, pequeños y especiales que se quedan a medio camino esperando encontrar momentos nuevos.
Hay gente que no se quita del corazón, ni siquiera cuando el corazón te lo derrumban. Esos son los amores que deberían durar toda la vida, pero demasiado a menudo son los que ni siquiera puedes vivir.
Son los amores confundidos, esos amores llenos de ” si ” y de ” pero”, los que hacen temblar porque los tienes… pero no los tienes.
Son los amores que te hacen sentir una inmensa seguridad sobre lo que sientes, pero una infinita inseguridad sobre lo que sienten por ti.
Son los amores que tienes en el corazón, el maldito miedo que hace subir el nudo en la garganta. Y te ahoga cada vez que te das cuenta de que caminas sobre un hilo tan frágil que de un momento a otro puede romperse y todo puede cambiar.
Son los amores que rara vez encuentras en la vida… son los caminos difíciles y que rara vez puedes recorrer hasta el final.
Son los amores que te hacen soñar con esos sueños de los que no quieres despertarte nunca y al mismo tiempo ofrecen momentos donde el sueño se convierte en pesadilla. Y ahí está la maldita sensación de impotencia… de la incapacidad y de la posibilidad de levantar el culo y lanzarte.
Son los amores que te dejan sentarte en el banquillo y esperar tu turno para entrar en esa “vida” de forma completa.
Son los amores que dan vida y al mismo tiempo matan. Aquellos donde tú ya no sabes quién eres, pero sabes con certeza lo que quieres y lo sabes tanto que a menudo sientes un sentimiento de resignación.
Son los amores confundidos, jodidos, los que te hacen enojar… celosos sólo porque no sabes más si escuchar razón o sentimiento, ver o no ver, quedarse o escapar.
Son los amores considerados a los ojos del mundo ” por no vivir “… ” por olvidar “, pero solo quien lo prueba sabe los momentos de vida que puedan regalar los amores así… pocos, distantes, pero tan intensos que se quedan para siempre. Son los amores que deben “ser” y demasiado a menudo no son. Son los amores que deberían reinar en el “querer” en lugar de navegar en “quién sabe”. 
Pueden convertirse en los amores que se realizan para no dejarse más… o serán los tomados y los traídos, barridos por un viento frío, el viento del “demasiado tiempo” esparciendo por el mundo todos sus recuerdos y emociones…
A estas alturas… no lo sé

RESPIRA

(J.Jaime Mojica)

Respira,
Inhala los besos que un día escribimos por la ciudad.
Descúbreme en la esquina de tus recuerdos,
haciéndole cosquillas a tus suspiros.
Respira,
Resucita las caricias que nunca nos dimos
Y que tantas veces sentimos sin tocarnos.

Encuéntrate en ese lugar donde una vez me dijiste que si,
Encuentra la ternura de esas manos llenas de sudor temblando
Respira el aire de esa tarde de Octubre 
Transporta tu alma a ese momento único donde dejamos de ser amigos.
Víveme como yo te estoy viviendo a distancia y añoranza

Respira, 
El amor que dejamos vivo en la agonía de una de noche a punto de caducar.
Respira,
No dejes que se muera lo que aún sentimos después de tantos años
Búscame donde solo tú puedes encontrar el amor de tu vida
Yo estaré aquí esperando que la novia de mi calendario pasado
llegue a sanarme las heridas.

Las noches de trova bajo el azul de tu luna,
Las travesuras secretas detrás del diván de tu casa
Sonrisas de Primavera
Caricias de Verano
Abrazos de otoño
Un adiós de Invierno tan frio como la muerte.
Respira toda nuestra historia que quiero sentirme de nuevo vivo.

 

LAS PERSONAS QUE HEMOS TOCADO FONDO

(Paz Castelló)

Las personas que hemos tocado fondo alguna vez, sabemos que lo que no destruye, construye.

Que lo que hay por encima de tu cabeza, a partir de ese instante, es todo cielo.

Que es mejor dar con el culo en el suelo que con las alas en un techo.

Que cada pedazo roto es imprescindible para el todo.

Las personas que hemos tocado fondo alguna vez, sabemos que desaprender es el camino de la sabiduría.

Que las pesadillas son los sueños que están al lado de los miedos.

Que romperse no es más que la posibilidad de volver a inventarse.

Que la tristeza es a menudo el lenguaje cifrado de lo que andamos buscando.

Las personas que hemos tocado fondo alguna vez, sabemos que fue necesario para ser quienes somos ahora.

Que lo más frágil a menudo es lo más hermoso.

Que los nudos de una cuerda son los que te permiten treparla.

Que lo que hace fuerte a un árbol son sus raíces y no sus flores.

Las personas que hemos tocado fondo alguna vez, hemos perdido el miedo a caer porque tenemos experiencia en levantarnos, y miramos abajo sin vértigo, desafiando al infierno que un día fue nuestra casa, convencidos de que, cuando se desate la tormenta, seremos la lluvia.

PALABRAS

(Paz Castelló)

Si alguien te da su palabra, dile que las palabras se las lleva el viento. Si el viento sopla con fuerza es muy posible que desordene su contenido y como consecuencia, te dieron algo sin sentido y si tú no lo entiendes, no sirve de nada, porque nada es lo que recibiste.

Si alguien te da su palabra, dile que estamos en época de recortes. Que ahora los besos son sólo “BS” y los “te quiero mucho” se quedan en “TQM”. Que todo se compra o se vende y sólo se rebaja lo que tiene un precio y lo que vale hoy, no sirve para la próxima temporada porque habrá pasado de moda.

Si alguien te da su palabra, procura que lo haga por escrito y, a ser posible, un día que luzca el sol, porque si lo hace un día de lluvia se convertirá en papel mojado.

Si alguien te mira a los ojos y te da su palabra, devuélvele su promesa pero quédate con su mirada, que no miente, aunque no sirva como prueba ante un juez.

Si alguien te da su palabra recuérdale el valor de los silencios.

Si alguien te da su palabra explícale que ella hace esclavo a quien la pronuncia.

Si alguien te da su palabra pregúntale si es amigo de un tal Diego, que dicen que cambia los “digos” por su nombre y burla cualquier compromiso.

Pero si a pesar de todo, alguien te dio su palabra y la aceptaste, no olvides que la palabra no tiene dueño, es libre y caprichosa. No esperes que sea fiel a su contenido, una vez es pronunciada se camufla ente los elementos y fluctúa en los valores mercantiles de la vida. Palabras que llevan el ADN de quien las pronuncia y la intención de a quien van destinadas, edulcoradas para endulzar el amargo sabor de la futura decepción.

Palabras que al crecer se convierten en compromisos rotos, en el mejor de los casos, y en mentiras en el resto.

A ti, que un día me diste tu palabra cuando yo caminaba de la mano de la incertidumbre y la recibí como quien recibe una barandilla en una escalera, para sujetarme mientras bajaba los peldaños, por favor, dime dónde quieres que te la envíe, porque caí escaleras abajo mientras tú te quedaste arriba, mirando desde tu palco.

Yo sigo subiendo los peldaños que bajé a trompicones mientras remiendo el fondo del saco roto donde cayeron para poder devolvértelas todas juntas por si te vuelven a hacer falta.

No es necesario que las laves porque están sin usar, quizá estaría bien que las maquillaras un poco para que vuelvan a pasar por verdades cuando de nuevo las pronuncies.

Si en un futuro alguien te pregunta cuáles fueron las palabras que me entregaste y tienes problemas para acordarte, puedes llamarme porque yo las conservo. Aún tengo el mismo número de teléfono, ese que no has marcado en los últimos meses. Y si las mías en algún momento te ofendieron, porque las parieron la rabia, la impotencia y la soledad, te las cambio todas por sólo dos que tú no tienes en tu repertorio: Lo siento.

LEVEMENTE ALBA

(Rafa Martín)

https://www.facebook.com/rafamartyn/

No está aquí pero es como si estuviera. Apenas se percibe su presencia por no molestar. No deja sombra su alma de cristal. Solo reflejos que no todos ven… No todos perciben… No todos sienten…

Ayer estuvo a mi lado. Aunque estaba sentada junto a los demás en aquella terraza de verano, no era como los demás. Era diferente. En teoría su cuerpo estaba sentado en una silla, pero creo que la silla no sentía su peso. Alba flota sobre las cosas y levita sobre sus sueños. Siempre ha sido así. Se desliza como una frágil hoja seca en otoño y teme que algo la toque o la roce. Teme romperse en mil pedazos finos simplemente con una mala palabra. Un desprecio. Un insulto. Las malas palabras son flechas para Alba. Eso me dice. Y siempre van a los mismos sitios. Lugares vitales de su existencia. Se clavan en su nuca o en su pecho. En su estómago o en sus ojos… y siempre le cuesta semanas sacarlas.

Semanas con heridas que no curan..

Alba no es simplemente una mujer. Es mucho más. Es como una mujer de cristal. Pero de un cristal fino lleno de agujeros por los que todo pasa. Lo bueno y lo malo. Lo bello y lo terrible. La dulzura y el rencor. El amor y el odio. Las sonrisas del alma la llenan y la soledad son cristales en su garganta. Todo pasa a través de Alba. Me dice que intenta tapar agujeros por los que pasan cosas malas pues sabe que luego se quedan dentro mucho tiempo. Demasiado. Y son cosas que comen. Ella lo sabe. La comen por dentro hasta que algún día queden pocas cosas que la hagan sostenerse de pie. Teme quedarse hueca de valor, decisión y autoestima. Los miedos la comen y son muchos los que desean entrar en su cuerpo de cristal. Siempre quieren entrar. Son negros pájaros que la obligan a encogerse sobre si misma. Hasta reducirla a la nada algún día. Eso quieren.

Pájaros negros que comen…

Cuando aparece ella hay algo de pequeño ratoncito en su caminar. Pero de esos ratoncitos que parece que los descubres en la noche y buscan nerviosos un lugar para esconderse. Se sienten vigilados. Los han visto. Van a por ellos…. Así es Alba cuando llega. Quiere esconderse de si misma,de la luz, de la gente, de las palabras, de las miradas… “Todas las cosas duelen y las que no capturan corazones” . Dice cosas así…. Me fascina Alba…

Me fascina la intensidad de su vida…

Observo mucho sus movimientos cuando habla. Cuando explica algo. Alba asoma un poco la cabecita de su cascarón y aparece su voz. Hay que acercarse a ella. Habla bajito. Su pelo nos observa siempre. Parece una entidad de millones de brazos que está viva. Independiente. Creo que por cómo abraza su cara temen que escape y no la deja que nadie la vea completa. Las gafas de sol hacen la segunda parte del trabajo… Así que solo queda libre su boca. Existe la noche y existe el día. Existe su boca callada y su sonrisa. Son mundos diferentes. Estados diferentes. Creo que hay dos mujeres en una cuando no sonríe y cuando lo hace… . Una es una habitación cerrada con muebles mil veces vistos llenos de heridas, donde huele a soledad y a cartas que nunca se envían. Y la otra es una puerta que da a un paraíso de colores vivos. Una isla de coral en un mar azul intenso donde mil sueños la esperan por las noches. Un lugar donde abrazarse es respirar. Y es allí donde Alba es ALBA con mayúsculas. Es allí donde su largo pelo se abre al viento confiado. No tiene celos de nadie. Su cara pecosa en esa blanca piel son pequeñas estrellas que esperan su turno para brillar…

Todo es extremo. Todo es intenso. Alba es un imán para lo bueno y lo malo de la vida…

Después de escucharla siento que hay seres que no son de este mundo. Seres que parecen a simple vista personas normales cuando no lo son. Pequeñas mariposas que aletean a nuestro lado temiendo ser aplastadas por gente de piedra. Seres que caminan levitando cubiertos de un raro escudo. Un escudo de metal lleno de golpes y abolladuras. Les cubren poco pero van tirando. Y sueñan…

Cuando la despido me abraza y creo que nada me toca. Busco miembros en el vacío y costillas que no están en su sitio. Hay mares de aire en sus abrazos. Y temo romperla con un cariño…

Alba sueña mucho….Eso me dice… Sueña ser más fuerte y que alguien la ayude algún día a arreglar ese pobre pequeño escudo que lleva… El escudo que la protege del exterior..

Sueña con seguir sintiendo tanto las cosas buenas y deseando sentir menos las cosas malas…

Mientras tanto sigue deslizándose sobre su isla de coral… Me gustaría acompañarla…

MUSA DE MI IRA

(De Románticos Soñadores…)

Me arrancaste de un mundo en que no podía verte y te presentaste como un mosaico plomizo, antes de que pudiese distinguir otra escala de colores que no fuesen grises. Me llamabas rompiendo así, tan tú, con esa preciosa sonrisa, la cáscara en la que me refugiaba cuando me buscabas…El eco de tu voz se propagaba entre los meses y al señalarme cada una de las estaciones, aprendí todos los colores que tanto querías que viese, la vida. Te vi y mi caja torácica armonizó tu única figura, como si obtuviese un pincel incontrolable con el que amarte, me convertí en Van Gogh y tú en “La noche estrellada”…
Mientras otros envuelven ramos con “te quieros”, yo los arropo con dolor y miedo porque no sé regalarte otra cosa que no sea yo…
Pero tú, mezcla de ocre y cobalto, solo puedes enamorar todo lo que te alcanza, pareces nacida para ser brasas en las que abrasarme…Te pinté sin marcos para hacerte libre y sentir el abrazo del mundo. Pero me consumías cada vez que volvía a ti y de morir acababa….
Así que, cielo, permíteme amarte de nuevo si es que valgo para ello. Sí, ojalá pudiese coger todos los colores que en el mundo habitan y prenderles fuego…para así solo tú brillases…
Jamás pensé que llegaría a amar tanto la belleza de tus ojos, pero eres como una tormenta que jamás desaparece de mi ventana, y sé que amo la fuerza con la que lo arrasas todo, haciendo de todas las estructuras un cuadro minimalista, esa fuerza con la que eres, con la que destruyes o deshaces lo que hoy conocemos…solo tú haces temblar mi mundo…
Eres como el viento que azota la tierra desde las nubes, giras colosalmente y triste, sin nadie recio que pueda detenerte en sus hombros … Dime por qué no te quedaste como el mosaico de colores que eras y te descubrí así, perfectamente desastrosa y bella…

Sigues siendo la musa de mi ira, pero necesitas a alguien que sepa verte como arte, porque de entenderte se trata la capacidad de sostener tu dolor y transformarlo en belleza. No un simple artista…un guerrero que tenga como espada soñarte…y nunca dejar de amarte…

 

ESTARÁS?

(Ulises Ícaro)

¿Estarás cuando las lágrimas afloren en mi rostro como gotas de rocío?
¿Estarás cuando el peso de la vida caiga sobre mí?
¿Estarás a mi lado cuando mi alma sea un grito que te llame? 
¿Estarás cuando el viento frío desarrope mi corazón? 
¿Estarás conmigo cuando la soledad sea la única habitante de mi casa? 
¿Estarás cuando te llame? 
¿Estarás cuando te piense?
¿Estarás?…

Yo si estaré pues nunca me fui,
y siempre me quedé en el mismo lugar, 
ese al que tú acudes de vez en cuando, 
cuando necesitas que alguien esté…

Estaré siempre para ti,
disponible a toda hora,
pues mi casa está abierta
de par en par para vos. 
Ya no necesitarás decir adiós, 
sabes que mi alma es tu hogar,
tu sendero, 
y allá donde transites, 
sobre ella caminarás.

APAGA Y VETE TÚ

(Sonia Bartolomé)

Con los años he aprendido…
que el amor no es una guerra, 
ni una sola batalla, por inofensiva que parezca; 
que el amor no es un juego 
que uno gana para que otro pierda.

Con los años he aprendido… 
que algunas veces malgastamos nuestro tiempo 
en desconocernos a la perfección, 
atreviéndonos sólo a compartir nuestro lado oscuro 
mientras nos reservamos toda la generosidad 
de la que somos capaces, 
todo lo bueno, lo vivo, lo que brilla.

Con los años he aprendido…
que las personas que se quieren bien hacen equipo, 
que miran juntas la vida 
desde un espacio común de intimidad compartida, 
de complicidad, respeto y confianza, 
donde ninguno necesita defenderse 
porque el de enfrente no es el enemigo 
y donde se gana más dando que robando.

Con los años he aprendido… 
que no todos somos siempre capaces 
de entenderlo ni de sentirlo así, 
que algunas veces nuestras heridas y barros 
nos impiden rendirnos, 
abrirnos a un abrazo desinteresado 
que no sea moneda de cambio.

Con los años he aprendido… 
que nunca se deja de aprender, 
que todos estamos en el mismo camino, 
el de aprender a amar bonito 
y a dejarse amar de igual manera; a perder el miedo. 
A dejar el pulso y aprovechar la postura 
para acariciarse las manos mirándose a los ojos.

Con los años he aprendido… 
y aún sigo aprendiendo a perdonar y perdonarme, 
a aceptar, a entender que en realidad nunca fallamos, 
que nos equivocamos porque tuvimos que hacerlo. 
Que lo que das es limpio cuando te nace de dentro, 
por encima de toda razón e incluso contra tu propia voluntad.

Y esto que he aprendido todos estos años… 
es lo que quisiera compartir contigo, 
lo único que está en mi mano, 
en esta que ahora te tiendo palma arriba, 
la misma en la que he escrito, 
desde la punta de mis dedos hasta mi pecho.

Sé que sólo es cuestión de tiempo. 
Algún día lo vamos a entender.

ROSAS ROJAS

(Desconozco autor)

Las rosas rojas eran sus favoritas, su nombre también era Rosa, y cada año su esposo se las enviaba, adornadas con un precioso lazo.  La nota siempre decía: “Te amo aún más este año que el pasado año en este día.”

El año que su esposo murió, las rosas también llegaron a su puerta. Ella sabía que era la ultima vez que aparecerían las rosas. Pensó que su esposo había encargado las rosas por adelantado. A él siempre le gustó hacer las cosas con anticipación, siempre lo hizo con todo. Así -decía él- aunque estuviera demasiado ocupado todas las cosas funcionarían bien.

Ella recortó los tallos y colocó las rosas en el mismo florero de cada año. Luego lo colocó junto a un retrato de su esposo sonriendo. Estuvo sentada durante horas, en el sofá favorito de su esposo, mientras contemplaba su fotografía, y las rosas allí, al lado.

Un año después, aún era difícil vivir sin su pareja. Se sentía muy sola y prácticamente aislada, ese había sido su destino. Pero entonces ocurrió, como el año anterior, que a la misma hora de siempre el timbre de la puerta sonó y al abrir encontró un ramo de rosas en la puerta. Entró en shock y sin poder articular palabra recogió las rosas. Después de largo tiempo decidió llamar a la florería. El propietario respondió y ella le preguntó por qué alguien tuvo que hacerle esto, causándole tanto dolor. Ella necesitaba saber quien había enviado las rosas.

“Yo se señora que su esposo murió hace más de un año”, dijo el propietario. “Las flores que usted recibió hoy fueron pagadas por adelantado, como también las del año próximo y las del siguiente: Usted recibirá las flores cada año”.

“Su esposo -continuó el propietario de la floristería- escribió una pequeña tarjeta especial, la escribió hace ya muchos años. Me dijo que, cuando yo supiera que él ya no estuviera con nosotros, entonces esa sería la tarjeta que debería enviarle a usted el próximo año. Es la tarjeta que le he enviado hoy”

Ella le agradeció y colgó el teléfono. Sus lagrimas ahora fluían torrencialmente. Sus dedos le temblaban mientras los acercaba lentamente para buscar la tarjeta. Y vio que dentro del ramo había una tarjeta, y efectivamente, era la letra de su esposo.

Dentro de un absoluto silencio empezó a leer ávidamente lo que él había escrito:

“Hola mi amor. Se que ha transcurrido un año desde que tuve que dejarte. Espero que no haya sido muy duro y deseo que hayas podido superarlo. Se que será difícil y el dolor inmenso, porque si hubiese sido al contrario, así es como yo me habría sentido.”

“El amor que compartimos fue maravilloso. Yo te amo más de lo que las palabras puedan expresar. Fuiste la esposa perfecta, mi amiga y mi amante. Llenaste cada día de mi vida. Se que sólo ha pasado un año, pero por favor trata de no entristecerte. Quiero que seas feliz aún cuando necesites derramar algunas lágrimas para sobreponerte. Por eso es que las rosas te serán enviadas por muchos años. Cuando recibas estas rosas, piensa en toda la felicidad que tuvimos juntos e intenta encontrarla de nuevo.”

“Siempre te he amado y siempre te amaré pero, mi amor, tu debes continuar tu vida. Por favor, trata de encontrar felicidad mientras vivas. Se que no será fácil pero estoy seguro de que sabrás encontrar el camino.”

“Las rosas te llegarán cada año y no faltarán a su cita igual que nunca faltaste tú. Solamente cesarán el día que no respondas a la puerta cuando el muchacho se detenga para tocar. Él tiene instrucciones de volver cinco veces durante ese día, por si hubieras tenido que salir. Pero después de su última visita sabrá, sin duda alguna, que tiene que llevar las rosas a otro lugar, el lugar donde le he indicado y colocarlas donde estaremos nosotros, juntos una vez más, por siempre.

 

 

HISTORIA TRISTE…..VIVIR Y PERDONAR

(Una de mis favoritas)

(Desconozco autor)

Una mañana un joven recibió una llamada de su ex-novia, en la cual le decía…
“Yo también sentí lo mismo que tu anoche…Te espero dentro de una hora en el parque, junto al pequeño muelle del lago.”
El puso el teléfono en su lugar y su impresión fue un poco aterradora, ya que un día antes había soñado a su ex novia, con la cual había quedado en malos términos y por rencores y orgullos ambos perdieron la comunicación de pareja y amistad.
Tomó una ducha, se arregló y pensó en decirles a sus amigos que ella le había llamado, pero prefirió dejarlo en privacidad… Total, era el momento para que ambos volvieran a cruzar palabras, ya que el orgullo no debe ser eterno, ni mucho menos un castigo en juicio….
El joven se dirigió al parque, se acercó al pequeño muelle y se sentó, observando y pensando que iba a pasar, qué le diría su ex novia? De qué iba hablar?
Miraba a la gente pasar y entre esa gente la vio, su ex novia se acercaba a él de forma misteriosa… la vio extraña, vestía totalmente diferente! No vestía sus ropas frecuentes, ahora vestía un vestido blanco, que hacía ver en su rostro una extraña palidez. Su mirada reflejaba una paz inmensa, lucía tan hermosa. Era como si destellara rayos de luz……
Vestía unos zapatos impecablemente limpios del mismo color del vestido…. El intentó decirle hola pero ella le dijo…
– “Caminemos….”
Ella comenzó la conversación….
– “He sabido que has estado triste y que has tenido muchos problemas…. Te he soñado llorando… te he escuchado gritar afuera de mi casa… Y no me acercaba a ti, debido a las circunstancias, debido a tontos orgullos. Yo sé que tú no querías saber nada de mí… Y no te culpo… Ambos nos lastimamos demasiado, nos hicimos mucho daño y logramos alejarnos…. No vengo a discutir… No vengo a pedirte perdón…. Solo he venido a decirte que aunque las cosas no se arreglaron en su debido momento… Yo creo que nunca es tarde…….Sabes? Esperé a que tú me llamaras, para poder hablar… Pero tu llamada nunca llegó….El esperarte… el pensar en ti… Borró mi apetito… Robó mis días de sol… y me fue venciendo poco a poco…. Sin embargo guarde Fe… y dije ‘él llamará’…. Más nunca lo hiciste….No te culpo pero sí te comprendo…. Sé lo que sentiste anoche… sé lo que te pasó, yo también lo sentía en ese momento, pero con mucho más dolor… Grité tu nombre mil veces… y grité mil veces perdón. Qué lástima que no me hayas escuchado… Qué lástima que no me hayas llamado… Pero, ¿sabes amor? Creo que nunca es tarde para perdonar y si te pedí que vinieras al parque fue para entregarte esto…. Ella le entregó en sus manos una cruz, la cual era símbolo del amor de los dos… Esta cruz es mi cuerpo… Esta cruz es quien soy… Te amo y quiero que la conserves contigo por el resto de tu vida….”
El se quedó sin palabras mientras gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas…. La gente lo miraba y lo señalaban…. Alguien le preguntó:
– “Joven: está usted bien?”
Y él respondió:
– “Sí, ¿por qué?”
– “Lo veo caminar y lo veo llorar… Le sucede algo?….”
– “Nada, gracias, simplemente estoy conversando con ella…”
La persona que preguntó se retiró extrañada del lugar…
El acompañó hasta su casa a su ex novia, ella le pidió que por favor la esperara afuera y él accedió… Ella nunca lo hacía esperar en el patio… Se quedó 10 minutos esperando… y no regresaba. De pronto escuchó voces y vió salir de la casa al papá de ella, con cara triste y ojos llorosos… Lo abrazó y le dijo:
– “Se nos fue, se nos fue…….”
Una extraña sensación recorrió todo su cuerpo y entró corriendo a la casa, entró a la recamara de su ex novia… En ella se encontraba la mamá de ella… abrazada del cadáver de la chica, el cual reflejaba en su rostro una profunda tristeza.
El joven, con llanto y un nudo en la garganta, le preguntó a la Señora:
– “Qué sucedió? Dígame que sucedió…”
– “Dice el doctor que murió de tristeza… Ella dejó de comer… dejó de reír….No sabemos si el desamor la alejó de todo… No sabemos si el sentimiento de culpa la hizo infeliz… Te ha dejado esta carta…”
El comenzó a leer….
“Sabes amor? Yo también sentí lo mismo que tú…. El aire empieza a faltarme, Intento gritar pero no puedo, luces blancas iluminan mi habitación…me voy para siempre amor….Gracias por haber ido al Lago… gracias por estar aquí… Aunque en vida no me pudiste perdonar… Sé que ahora lo harás frente a mi…..”
El miró el cadáver…
Y sólo dijo:
– “Perdóname tú a mí……”
En el amor, en la amistad…en la familia… no dejemos entrar sentimientos mezquinos en nuestro corazón, como lo son el rencor, el odio, el orgullo, la ira, etc….
Aprendamos a perdonar y a pedir perdón No dejemos que mañana sea demasiado tarde…
Mírense a los ojos… y sientan lo bello que es “vivir y perdonar”.

                 

😍…………………………………  😘

VALORA LO QUE TIENES MIENTRAS LO TIENES

(Desconozco autor)

Una noche llegue a casa con la firme idea de hablar seriamente con mi esposa. Al entrar, ella terminaba la cena y mientras me servía y nos sentábamos en la mesa, le tome su mano y le dije:

– Tengo algo que decirte.
– También yo, fue su respuesta.

Ella se sentó y comió callada, la observe y vi el dolor en sus ojos. De pronto, no sabía cómo empezar, pero tenía que decirle lo que estaba pensando:

– Quiero el divorcio, dije.

Ella no parecía estar disgustada por mis palabras y me preguntó suavemente: 
– Por qué? 
Y yo no pude responderle…

Esa noche no hablamos y ella lloraba.
Yo sabía que ella quería saber que estaba pasando con nuestro matrimonio, pero no pude contestarle… Sucedió que ella había perdido mi corazón a causa de otra mujer que conocí, se llamada Juana. Yo ya no amaba a mi esposa, solamente le tenía lástima!

Con la gran culpa que me invadía, escribí un acuerdo de divorcio y en este acuerdo ella se quedaba con la casa, el carro y el 30% de nuestro negocio. Ella miró el acuerdo y lo rompió en pedazos!

Ella pasó 12 años de su vida conmigo y ahora éramos como dos completos extraños! Yo le tenía lástima por todo su tiempo perdido, por su energía, pero ya no podía cambiar las cosas… Yo amaba a Juana !

De pronto empezó a gritar y a llorar, como para desahogarse, la idea del divorcio ahora era aún más clara para mí.

Al siguiente día llegué a casa y la encontré escribiendo en la mesa. No cené y me fui a dormir, estaba muy cansado de haber pasado el día con Juana.

Cuando desperté, todavía estaba mi esposa seguí escribiendo ahora sobre la mesa de noche, pero no me importó, me di la vuelta y preferí seguir durmiendo.

Por la mañana, mi esposa me presentó sus condiciones para el divorcio.

No quería nada de mí, pero necesitaba un mes antes de divorciarnos. Me pedía en su contrato que por un mes tendríamos que vivir como si nada hubiera pasado y llevarnos de una manera normal. La razón que me daba era simple: nuestro hijo tendría a lo largo del mes varios exámenes y no quería mortificarlo con nuestro matrimonio quebrantado.

Yo estuve de acuerdo, pero ella tenía otra petición: que me acordara cuando yo la cargue a nuestro cuarto el día que nos casamos. Me pidió que por ese mes, todos los días la cargara del cuarto hasta la puerta de salida de la casa!

Pensé que se estaba volviendo loca, pero para llevar la fiesta en paz, acepté.

Le conté a Juana lo que mi esposa me pidió y ella se reía a carcajadas y dijo que era absurda esa petición, pero que no importaba que truco usara, que mi esposa tendría que darle la cara al divorcio.

Mi esposa y yo no teníamos contacto físico desde que expresé mis intensiones de divorcio, así que cuando la cargué el primer día, hasta la puerta de salida, los dos nos sentimos mal.

Nuestro hijo caminaba detrás aplaudiéndonos diciendo: 
– Papá está cargando a mi Mami en sus brazos!!!

Sus palabras me dolieron y conmovieron mucho… Caminé como 10 metros con mi esposa en brazos. Ella cerró los ojos y me dijo en voz baja:

– No le digas a nuestro hijo del divorcio por favor.

Asentí con la cabeza y con algo de disgusto, la bajé cuando llegué a la puerta.

Ella se fue a esperar el transporte para ir al trabajo, mientras que yo manejé solo al trabajo.

El segundo día los dos estábamos más relajados, ella se apoyó en mi pecho y pude sentir la fragancia en su blusa. Me di cuenta que hacía tiempo que no la miraba detenidamente.

Noté también que ya no era tan joven, tenía algunas arrugas, algunas canas! Era notable el daño de nuestro matrimonio en ella. Por un momento pensé y me pregunté: Que diablos fue lo que le hice?

El quinto día la cargué, sentí que la magia estaba regresando entre nosotros… Esta era la mujer que me dio 12 años de su vida, de su juventud.

En los siguientes días, seguía creciendo nuestra intimidad. No le dije nada a Juana de los que pasaba. Cada día era más fácil cargar a mi esposa y el mes se iba corriendo.

Pensé que me estaba acostumbrando a cargarla y que tal vez era por eso que se me hacía cada vez menos notable el cargar el peso de su cuerpo.

Un mañana ella estaba escogiendo que ponerse. Se había probado muchos vestidos, pero no le quedaban! Quejándose dijo:

– Mis vestidos se han puesto grandes!!

Y fue ahí que me di cuenta que estaba muy delgada! Esa en realidad la razón por la que yo ya no sentía su peso igual al cargarla. De pronto me di cuenta que se había hundido mucho en el dolor y la amargura.

Sin darme cuenta, le toque su cabello… Nuestro hijo entró al cuarto y dijo:

– Papá llegó el momento de que cargues a mamá hasta la puerta!

Para mi hijo, ver a su padre día tras día, cargar a su mamá hasta la puerta, se había convertido en una parte esencial de su vida.

Mi esposa lo abrazó, yo miré para otro lado… Sentí un gran temor porque por mi mente se cruzo la idea sobre cambiar mi forma de pensar sobre el divorcio.

Empecé a notar que cargar a mi esposa en mis brazos hasta la puerta, se sentía igual que el primer día de nuestra boda… Ella acariciaba mi cuello natural y suavemente. Yo la abrazaba fuertemente, igual que nuestra noche de bodas. La abracé y no me moví, pero la sentí tan livianita y delgada que me dio tristeza.

El último día igual la abracé y no quería moverme… Entonces le dije:

– No me di cuenta que ya no teníamos intimidad… ella calló mi boca con un suave y tierno beso, la miré y sentí un mar de sensaciones.

Mi hijo se marchó para la escuela y yo manejé para la oficina… pensando en todo ese mes y en lugar de seguir la ruta al trabajo, me dirigí a otro lugar…

Salí del carro sin cerrar la puerta, subí la escalera, Juana me abrió y le dije:

– Discúlpame, lo siento, no quiero divorciarme de mi esposa… Juana me miró, me preguntó si yo estaba enfermo o algo parecido y yo le comenté:

– Mi esposa y yo nos amamos! Solo era que entramos en rutina y todo se puso aburrido para mí, no valoraba los detalles de nuestra vida, pero desde que empecé a cargarla nuevamente todos los días, del cuarto a la puerta, me dí cuenta que debo cargarla por el resto de nuestras vidas…Hasta la muerte!

Juana empezó a llorar, me dio una bofetada y me saco entré empujones, maldiciones y gritos y azotó la puerta…

Bajé las escaleras, me subí en el auto, llegué a la florería y le compre las flores más hermosas que encontré a mi esposa, la empleada me preguntó:

– Que es lo que desea le escribo en la tarjeta señor? 
– Te cargaré todas las mañanas, hasta que la muerte nos separe!, le dije.

Llegué a mi casa, con las flores en las manos, una enorme sonrisa y con unas ganas locas de poder abrazarla y besarla.

Subí las escaleras corriendo, entré en la habitación y encontré a mi esposa tirada en el piso, trate de reanimarla, que reaccionará para decirle lo mucho que la amaba, que me perdonara… pero ella estaba muerta!

Mi esposa había estado batallando con la terrible enfermedad del cáncer y yo mientras tanto, estaba tan ocupado con Juana… y no pude darme cuenta!!!

Ella sabía que se estaba muriendo y por eso me pidió un mes de antes del divorcio, para que a nuestro hijo no le quedara un mal recuerdo por divorciarnos, para evitarle esa tristeza! Para que por lo menos a mi hijo, le quedara grabado en sus ojos y sus recuerdos, que su padre era un hombre maravilloso, un esposo que amaba a su Madre!

Tarde me di cuenta de que el que cayó en la monotonía de la vida fui yo, dejé de dar y observar los pequeños grandes detalles que hacen la vida mejor, tomé el camino fácil y busque en otro lado lo que según yo llamaba “felicidad”.

Una casa, un carro, el dinero en el banco… Esto solo parece crear un ambiente que crees podría llevarte a la felicidad, pero en realidad no es así!

Lo que se debe hacer es mantener tu matrimonio feliz y no permitir que el desasosiego y la monotonía se apoderen de nosotros, de buscar pequeñas cosas que mantengan bella nuestra relación y mantener por siempre las que desde un principio nos hicieron felices…

Y otra cosa: recordemos siempre el primer día en que empezó esa linda historia de amor, la pareja perfecta no es la que nunca discute, sino la que pese a los problemas y adversidades siempre trata de arreglar las cosas de manera que siempre prevalezca el amor por encima de todo!

¡NO LA MIRES! 
(de Rafa Martín) 

-… Biiip…

-¿Jaime?… Soy Nacho..

-¿Nacho? ¡Coño!.. ¡Si son las doce y media de la noche! ¿Ha pasado algo? ¿Mamá está bien?

-Nada.. Tranquilo… Te llamaba para..a ver.. ¿Recuerdas cuando estuvimos el día ese en bici en el bosque de Quijoso?

-Si claro.¿Pero por qué me llamas por teléfono y a estas horas?

-¿Te acuerdas de la casa abandonada?

-¿La casa de la loca? Si.. Que pasamos muy cerca.. . La de la tía aquella que mató a toda su familia. La casa sigue embrujada.. Menos mal que la vimos de lejos.. A mi me da yuyu..

-Eso son paparruchas de viejas. Estoy dentro de la casa ahora mismo..

-¿QUÉ ESTÁS DENTRO DE LA CASA? ¿AHORA MISMO? ¡PERO QUE DICES?

-No grites que te escucha la loca.. Tu memoria no da para mucho.. ¿Y no recuerdas que me dijiste que no tendría cojones a pasar una noche aquí sólo? ¿Qué me pagarías una cena? Pues mira. Aquí estoy. Tu hermano el valiente desmontando mitos… Jajajaja.. Estoy haciendo fotos con flash y no salen fantasmas . No veo una mierda. Esta todo negro. Si no es por la linterna me mato.. No sé cómo creéis estas gilipolleces.

-…. Pero.. Vamos a ver Nacho… No es una leyenda. Lo que pasó allí es completamente REAL. ¿No te la contó nadie? Claro… Si cuando escuchas estas cosas tus oídos se taponan. Hace 14 años vivían allí, en esa enorme casa ahora abandonada, una familia. Padre, madre y cuatro hijos. La madre ya debía estar un poco ida y le dio por la religión a lo bestia. Obligaba a toda su familia a rezos masivos y a fustigarse.Los niños sufrían maltratos continuos.. Estaba obsesionada. Una noche, según me contaron, asesino a toda su familia y ella se ahorcó. Apareció completamente desnuda colgada y con cortes en el cuerpo con forma de crucifijos..

-Joder… Eso no lo sabía..

-Pues ahora viene lo mejor. Hace tres años una pareja hizo lo mismo que tu. Al día siguiente de pasar la noche allí ella apareció degollada y el sigue en el psiquiátrico desde entonces. Aseguró que no la mató. Que fue Ella, la mujer loca de la casa… El tiempo que estuvo en comisaría no paraba de repetir algo así como ¡No quiero mirar! ¡No quiero mirar!.. Insistía que se salvó por no mirar a la loca a los ojos, que además emitía un grito terrible que era como un chillido de mil ratas…. . ¡Jura que la vio! ¡A aquella mujer asesina que ya estaba bajo tierra la vio!!

-Que estas diciendo.. Joder… Me estás asustando.. Me voy a hacer popó… Jajajajaja!

-Nacho.. Hazme caso. ¡Sal de ahí YA!!

-¿Salir? Que dices.. Me quedan varias habitaciones por ver.. Subo ahora arriba.. A los dormitorios.. Madre mía como está esto. Hay pintadas satánicas en las paredes.. Y cada vez hace más frio. Pero es un frío… diferente… Es como si saliera dentro de mi… Me cago en la puta…

-¡NACHO!..¡Sal de ahí!… ¿Me oyes?

-… las escaleras de madera tío… Están podridas… Voy subiendo…

¡Crack!…

-¡Joder! ¿Qué ha sido eso? ¿Lo has oído Jaime?… Joder….

– ¡¡Hiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!

-¡DIOS!! ¡Jaime!! ¡Aquí hay alguien!!

-¡Lo he oído!! ¡SAL DE AHÍ YA MISMO!!

-Lle… Llevo un cuchillo… Por si se ponía la cosa fea… Esto es un cabrón que me quiere asustar… Seguro…

-¡¡QUE NOOOO!! ¡ES ELLA!! ¡NACHOOO!!

-Jaime..hay una mujer al fondo del pasillo.. Sólo le veo la cara… Los ojos… Dios mío…. Está desnuda… Es…es…

-¡¡NO LA MIRES A LOS OJOS!! ¡SAL DE AHÍ JODER!! ¿ME OYES…?

-…

– ¿NACHO?!

-Vale… Tranquilo… Ya no está… Se habrá asustado… Podría ser una indigente…

-¡¡DIOS MIO!! ¡ES ELLA!! ¿NO LA MIRASTE A LOS OJOS NO?

-Que noooo… Estoy subiendo.. Entro en un dormitorio… Aquí no hay nada… Solo mierda, polvo.. Maderas… Restos de hogueras… Y una cama mugrosa.. Buen sitio..

-¿Buen sitio? ¿Para qué?

-Para la escena…

-¿De qué.. de qué estas hablando?

-De la tripas muchacho… Este enorme cuchillo sacará todo en canal antes de estar muerto. El infierno me espera hermano. Vaya.. Rosalía me está mirando.. Sonríe….Esos ojos.. Es la hora..

-¡¡NOOOOOO NACHOOOOOO!!….

-¡Arrgjjggggggghhhh…..!!….

-¡¡¡Hiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!

-Nacho……Dios…. Nacho.. No…

Alguien escribió con el corazón abierto….

(Bubulina Bach)

“Soy tuyo para siempre, para todos y cada uno de los días que me restan de vida, que espero sean muchos. Nunca, nunca, y digo bien, nunca dejaré de amarte, nena, nunca…las estrellas brillantes en las noches de verano son testigos de mi juramento, algo que hice este verano, el más hermoso de mi vida….
…Jamás dejaré de pertenecerte: los cielos refulgieron radiantes ante mi compromiso…En el firmamento una estrella fugaz rubricó mi juramento..Fue en la noche de San Lorenzo, cuando la Perseidas llenan el horizonte de fuego estelar…
…Un mes de Julio repleto de señales en el cielo, más azul para nuestro amor por voluntad de las Diosa hacedoras de las nubes “artísticas”, que son aquellas que adquieren formas humanas, o de objetos que son fácilmente identificables…o de animales que todos conocemos…
…Y el mes de Agosto en el que tú, mi amor, viniste al mundo, recibí constantes mensajes desde las lejanas Atalayas del Olimpo, donde se nos admira y se nos quiere como a hijos pródigos…
…Donde estabas?….qué misteriosos hilos han movido nuestros pasos para que no nos hayamos encontrado en otro momento, sino en éste???…cada vez que veo tu foto con ventipocos años, me digo que si te hubiera conocido en ese momento, me hubiera enamorado tan locamente como ahora con la locura de la adolescencia, y con esa fuerza abrasadora, que, puedo asegurarte, es con la que hoy te amo…”

NUNCA DEJES DE SONREIR

(José Pinela Sánchez)

No dejes de sonreír… Porque es muy poco el tiempo que te dan para la alegría.

No dejes de estar siempre al servicio de una buena causa… Porque es poco el tiempo que te dan para llenar la copa de la vida.

No dejes de dar pinceladas de cielo a tus días nublados… Porque es poco el tiempo que te dan para después de la tormenta ver salir el arcoiris.

No dejes de perdonar… Porque es muy poco el tiempo que te dan para después cicatrizar… volver a florecer.

No dejes de amar… Porque son pocos los años que te dan para entregar el corazón… y llenar la vida.

No dejes de tener un amigo… Porque es muy poco el tiempo que te dan para llevarlo de la mano.

No dejes de sembrar… y de abonar… Porque es poco el tiempo que te dan para dejar tu tierra produciendo, y el cantero de Dios todo florecido.

No dejes de rendir… porque es poco el tiempo que te dan para ver resultados…¡y alcanzar metas! Para que dejes tu polen, tu señal, tu paso, tus sueños, tu rosa ¡Y a todo se le vea la luz!

Es poco el tiempo que te dan, para tirar semillas en esta aridez…

Es muy poco el tiempo para construir, hacer tus planos, ensamblar tus piezas, redondear tus proyectos… y luego, cimentar, afianzar, consolidar…

Para medir tu rendimiento… nadar contra la corriente… y darle a la vida más de lo que recibes…
Para construir el pozo… llenar el cofre… y pulir la perla.

¡Cuánta vida tenemos que vivir… cuánto papeles que desempeñar… cuántos increíbles tenemos que ver… cuántos males tenemos que sufrir!

¡Y qué poco tiempo!

… Qué poco tiempo sentimos tener para llenar la arena de rosales… el mar de perlas… los caminos de flores… ¡Y los corazones de Dios!

No dejes que se te vaya la magia del amor… los sueños de las realidades… y las rosas de la cruz.

Es muy poco el tiempo para redondear la obra… Cumplir un destino… Corregir los errores… Madurar los frutos… ¡Y dejarlo todo terminado y completo!

Es muy poco el tiempo para dar la talla…
Realizar una misión…
Ajustar las cuentas…
¡Y hacer rendir las capacidades y los dones!

Muy poco Dios mío … para llenar de huellas el camino… de racimos la siembra… ¡Y de luz el mundo!

Poco para un trayecto más alto..
¡No lo desperdicies!

EL BAILE DE LOS SENTIMIENTOS…

(https://historiasdeitaca.blogspot.com.es/)

(Joan ayne i beltran)

 

                       Y pensó un día Quevedo en un gran trasero pegado a un pequeño cuerpo, se ruborizó, cambió y escribió una enorme nariz pegada a una normal cara. Imagino a Quevedo en su tiempo, rodeado de hermosos traseros y grandes sombreros, de largas narices mentirosas y encarnados labios sonriendo. Eran otros tiempos, donde la prosapia esgrimía cierta burla, vivía callada y solo en los ojos expresaba su viveza. Quizás ahí nació el famoso “bullying”, quizás siempre fue, quizás cuando Eva le dio una manzana al primer hombre, Adán se asombró de su pequeña entrepierna y mejor comió el fruto prohibido, que quedar en ridículo. Quizás sucedió, quizás nadie lo vió…Quizás jamás sabremos lo que Eva le dio, ni lo que Adán comió. Pero de lo que si estoy seguro es que la “serpiente” fue parte del primer encuentro entre el amor y el desamor  en la historia de la humanidad.

                  Desde entonces, la serpiente es símbolo sexual, el pene se mide por el tamaño de la nariz y los grandes traseros no solo caminan sino que también eclipsan lunas. Las caras son más pequeñas, las narices más grandes, los cuerpos sutilmente contorneados y los traseros más apetecibles. El sexo ya no esconde sus virtudes y sus defectos ya no existen. Tiene todo lo que un humano puede pedir. Se compra, se vende, se disfruta, se llora, se prostituye, se imagina, se anhela, es tristeza, es rencor, se desea, se suplica, se lee, se canta, se lucha, se discrimina y hasta por él se mata. Es como un juguete que todo lo tiene, como un sueño que puedes conseguir por teléfono o como una lámpara de las mil y una noches, que puedes frotar en la magia de la virtualidad. ¿Y el amor?…

                       …Y emprendió una cruzada el amor. Vió que todo era bello: La vida, una discusión, un sólo de alegría, un café entre dos (amaneciendo mejor), la dulce melodía de una flauta, una cena bajo velas, el incienso aromatizando unas paredes, un niño jugando con su yo-yo e incluso una triste anciana tejiendo para un señor que no le dijeron, acababa de morir. Todo era bello, en todo había amor y él en su orgullo, cargaba laureles y deshacía dudas.

                        Un día, alguien tocó su puerta. Era un sentimiento desahuciado, triste y muy llorón. Al ser preguntado, contestó que su nombre era “desamor” y le dijo al amor que en su espejo se mirara. Dudó el amor pero a su habitación se dirigió. Se miró y sonrió. Pensó en su hermosura, acicaló su cara y medio se acarició. El “desamor” lo retó otra vez y le ´pidió que detrás de él pusiera otro espejo. El “amor” pensó en un juego. El “desamor” frunció el ceño, fue al baño y se trajo el espejo que yacía colgado por siglos y siglos, amén. Lo puso detrás del “amor”. El “amor” brincó. Vio al “desamor” reflejado en el espejo. Buscó y lo vio a un lado. Buscó otra vez y lo vio en el espejo. Buscó y buscó y estaba a un lado y en su espejo. No era normal y el “desamor” le explicó que eran la misma entidad. Que sin uno, no existía el otro y que los sentimientos eran los mismos en uno que en el otro, solo que más intensos a veces en el uno que en el otro. Y explicó: “Tú, das intensidad y yo al mismo nivel “frustración”, tú das esperanza y yo una profunda desesperanza, tú das sueños y yo miedos, tú das posesión y yo a veces una malentendida libertad. Pero en el fondo somos lo mismo. Sin ti no soy, tú puedes ser sin mí pero recuerda que siempre estoy, como en el reflejo de tu espejo”.

                        “El amor” no se tragó el cuento. Se vio como en Luna menguante o como Sol eclipsado. ¿Sería esquizofrénico? ¿Una entidad con doble personalidad? ¿Un error de la Creación? Debía averiguarlo y pensó como. Los culpables no son las personas, son los sentimientos. Las personas son como son: imperfectas. Los sentimientos en cambio son perfectos: Surgen, fluyen, crecen, explican, caminan huellas y nadan cuerpos, recorren lágrimas y agrietan labios, sonrojan mejillas y entrelazan cabellos, besan y muerden pero también tiemblan y respiran ajenas exhalaciones. Un sentimiento es y una persona tarda una vida en saber que es y a veces su secreto  la muerte se lo lleva y en su imperfección debe renacer y renacer. El sentimiento nace aprendido y la persona jamás aprende. El sentimiento escribe sus propios versos cuando la persona solo los lee. El primer sentimiento es “amor” y la persona experimenta, lo pone en su tubo de ensayo, en él se recicla y cuando lo ve a media luz, lo convierte en otra cosa, simplemente en “desamor”.

                         Estaba sentado en la posición de “pensar” cuando una idea se le ocurrió. Organizaría un baile por todo lo alto. Invitaría a todos los sentimientos más altos y a los de baja alcurnia les pondría una pantalla gigante para que lo siguieran desde la calle. Pensado esto, organizó el baile. Su propósito: Enseñarles que no porque las personas sean imperfectas, deben de caer en su juego. Que ellos en sí mismo son y que las personas solo los sienten. ¡Qué equivocado estaba! Al ser los sentimientos tan disparejos, organizó el espacio en cuatro salones: El primero más romántico con un cuarteto de jazz, el segundo un poco light con un mariachi, el tercero tipo “disco” con música electrónica y el cuarto más espiritual con música para curar almas y cosas parecidas.

                      Y empezaron a llegar los invitados. La primera en llegar fue la tristeza, se fue directa al cuarto salón. De vestido esponjado, calzaba un mar de lágrimas sin marca y por bolsa un puño de pañuelos hechos nudo y otro entre sus pechos. El segundo en llegar fue “el amor propio”. Éste se fue con el Mariachi y antes de saludar apartó su botella de tequila, sus limones y sal en grano. Vestía desnudo de gimnasio y su mano acicalaba con desmesurada constancia su incipiente barba. El tercero en llegar fue “el cariño”, vestido con sedas de ternura y bragas de caricias último gemido, gafas de sol de marca y trenzas tejidas de lunas y estrellas. Se fue al primer salón. Se sentó encima del piano, enseñó sus largas piernas y al viejo negro del saxo se le cayó el puro. Extendió sus brazos y el humo se hizo intenso. El bajo tocó y el piano tembló teclas. Como pudo el saxo respiró y una trompeta gritó. La cuarta arribó, la puerta se rompió en cien pedazos, pestañearon luces y hasta “el amor” entornó los ojos y de lejos miró: Era “la osadía”. Y el “amor” preguntó y el “desamor” raudo contestó: Es mi dolor de cabeza, cuando se acaban los sentimientos, siempre llega ella. Y la osadía se fue al antro, se puso a bailar y el DJ asignado sintió el escalofrío de la noche. Vestía sutil transparencia, era hombre y mujer, saliva y resequedad, temor y valentía, frío, fuego, lava y mar. Sus ojos miraban lanzas, sus pechos erizaban piel, su cintura guardaba el baile de mil músicas y su bajo vientre el vigor de cien centauros. Era única, el “amor” casi se enamora pero el “desamor” le tapó los ojos, volteó su cabeza y le mostró al quinto invitado: “La tentación”. El “amor” le pidió a seguridad que la echaran, no era un sentimiento a lo que el “desamor” contestó: ¿No lo es?¡Es más fuerte que tú y el ochenta por ciento de que yo exista! “El amor” entendió y pensó “A esa tengo que arreglar”. Vestida de mujer perfecta y andrógino sublime, tacones, ensalzado trasero, ombligo de excelso bisturí y senos de sirena. Labios de antojo, ojos de cielo y nariz de suave viento. Cabellos lacios y entrecruzados en sus hombros, piel de visón, lengua esponjada, dientes de mármol y caderas derramando miel. Se fue al salón del jazz, el cariño se arrugó, bajó del piano y sentó su poesía en el rincón de una oscura mesa. “La tentación” arrebató el puro al viejo negro del saxo, nubló su cara, mostró su trasero al del piano y el bajo tocó alto, la trompeta cambió su grito por un sordo y particular gemido y el piano…¡Qué les cuento del piano! Pobre hombre con el trasero de la “tentación” al descubierto sobre su lánguida cara, sus manos ya no sabían si las teclas eran negras o blancas si el bemol estaba en el pentagrama o si sus pies pisaban pedales o era su alma. Y seguían llegando los invitados. “El amor” estaba aprendiendo, “El desamor” recordando…Y la fiesta empezó.

              Las bebidas iban y venían, los camareros de smoking, pants y tenis iban sobre patines para dar abasto. Los cantineros pedían más limones y sal en grano porque “el amor propio” era inalcanzable. Llegó la espiritualidad. No sabía a qué salón ir. “El amor” la vio y la sentó a su lado, junto a la caja y a una fuente interminable de agua de vida para que sentara en ella su comodidad. Arribó un poco apresurada “la depresión” creyendo que se le hacía tarde. Preguntó dónde, “El amor” encogió hombros y se sentó en la entrada. Pidió un café negro sin azúcar y se quedó viendo los cuatro salones a ver quién caía en sus brazos. Al ver que nadie sentaba sueños en su regazo, se interpuso quisquillosa entre “el amor” y “el desamor”. Siguió la fiesta hasta que la noche se cansó: De un manotazo arrancó el color de su cielo y sembró con suma alevosía la fogosidad de su Sol.

             Quiso “el amor” despedirse de sus invitados sin haber logrado su cometido, pero un hombre llegó. Imperfecto como todos, seguro de su inseguridad y alardeando quien sabe que don,  sentó sombrero y vara junto a la primer barra que encontró. Un martini pidió y una aceituna brincó. Observó y con un chasquido en sus dedos, al amor llamó. Le dijo que lo acompañara porque enamorado estaba y le explicó de quien, como y cuanto la quería. Brotaban por doquier las palabras y uno por uno aquellos sentimientos fueron abandonando los salones y en silencio aproximaron sus virtudes cerca de aquel hombre. Mordió su cuello la tentación, el amor propio quiso mostrar su inflexibilidad pero el tequila ya había dormido parte de su poder. La tentación ya rasgaba los botones de su camisa y el amor pendía tembloroso de uno de sus hilos. El cariño unió sus fuerzas a la dulce tentación y aquel hombre veía como el amor se alejaba cada vez más. Abrigó la osadía su pensamiento y se atrevíó. La espiritualidad corrió despavorida a buscar “al amor”, sentado en la última mesa del último salón, escribiendo un pulso de tequila y limón con la tristeza bajo el juicio de la solemne depresión. El amor poco a poco estaba convirtiendo su piel de miel en ásperas escamas, su transparente mirada en lágrimas y su corazón en una gran coraza de acero toledano…Resbalaba su ternura para jamás volver, sudaba caricias que nunca más estarían en una mano y poco a poco se fundía en su gran espejo, pintando ya la figura del desamor.

             La espiritualidad miraba alto y fijaba un deseo nube por nube. Cerró su mano, apretó puño y con toda su fuerza rompió en dos aquella mesa. Saltó la tristeza, cayó en sus bruces la depresión y despertó el amor de su letargo consentido. Sentó su fuerza enfrente del amor y hecho esto, explicó: “Quisiste demostrar la imperfección del hombre frente a la perfección de los sentimientos y el que fallaste fuiste tú, ni el hombre ni los demás sentimientos. Te llamas “amor”, el más puro, el que más se anhela y por el que más se lucha, pero eres tan cotidiano y tan usado que ya tu perfección has perdido.”

             Y “el amor”, secando sus lágrimas de incomprensión, solo asentía con la cabeza. Y prosiguió la espiritualidad… “Todo el mundo te tiene y en su imperfección, te hacen imperfecto. ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste seguro, firmemente enraizado en un alma, respirando pureza en el corazón y escribiéndote sin parar encima de una piel?”

             Sonreía picaresco “el desamor” ya en posesión de aquel hombre, cuando la espiritualidad de cuajo lo arrancó y abriendo la mente de aquel hombre, sembró: “Lo que tu sentías no era amor, porque ni era puro, ni noble, ni por sentido lo tenías. Era un pequeño sentimiento vestido con dudas y recelos, con lentejuelas de un mundano placer y motivos esquivos de soledad, con emociones sentidas pero no con el alma, con pulsaciones de un mareado viento pero no con el latido de tu corazón. Y ahora lo que tienes es “nada”, un vacío que ni el “desamor “ se atreve a llenar. “El amor” tiene razón, los sentimientos son perfectos, fluyen y viven, jamás se destruyen y todo transforman, pero tú, eres tan imperfecto que a cualquier cosa le llamas sentimiento, a cualquier emoción enamoramiento y a cualquier duda de tu corazón, amor. No te desnudes ante la primera tentación, mejor hazlo con tu alma y léela porque solo cuando entiendas de que está hecha y para que está, podrás escribir la pureza de un sentimiento”.

               Y “el amor” cabizbajo, dio por terminado el baile. Se fueron los sentimientos y aquel hombre en estos momentos está en algún lugar, desnudando su alma (espero sin tequila, sal y limón).

LA CITA
(de Rafa Martin)

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Hacía algo de calor en el restaurante italiano. Marisa estaba nerviosa ante una nueva cita con un chico que había conocido por Internet. Las manos le sudaban y las pasaba sobre su falda verde comprada en rebajas. Empezaba a notar los estragos de haberse llevado una talla menos de la que le correspondía. Le costaba respirar.

– Señora, creo que le viene mejor una talla menos…Con ese…

– No.. Esta es perfecta.. Me gusta su color y me queda bien.

– Pero es que le queda…

– Es perfecta. Punto. Me la llevo.. Sabrás tu lo que me queda bien..

-… Bien.. Como quiera..

Todavía recordaba la conversación con la chica de la tienda. No debía tener ni veinte años la que le sacó la falda. Al final la compró de mala manera más por orgullo ante aquella chica que por otra cosa. No le gustaba ir de tiendas pero hay cosas que hay que probarlas en vivo. Además, era para una noche y seguramente no más.

Marisa tenía ilusión con la cita pero no podía evitar ser pesimista según las últimas que había tenido. Así que o tenía esperanzas o abandonaba la mesa y se iba. Decidió seguir sentada..

Como no tenía mucho que hacer miró lo que le rodeaba. En un lado un tipo trajeado parecía echar una bronca a un cocinero algo gordito. No gritaban ni nada. Solo lo notaba en los gestos del que parecía el jefe hacia el camarero. Algo había hecho mal. Bajaba la cabeza y parecía asumir que lo aceptaba pero no de buena gana. A Marisa le dio algo de pena. No le gustaba ver como un jefe humillada a un empleado. El camarero tenía barriga, perilla y se le notaba nervioso.. En un segundo desapareció por la entrada a la cocina.. 

De ahí pasó a otra cosa. Su mirada se posó en una chica de la mesa de enfrente con un cuerpo de escándalo que cenaba con un chico de similar físico versión masculina. “ojalá yo tuviera ese cuerpo”. Esa era la frase que más se repetía en su cabeza. La chica rubia tenía un cuerpo soñado que encajaba como un guante en un precioso vestido rojo…. Ni ella tenía ese cuerpo ni ese vestido ni seguramente su sueldo. A Marisa le gustaba demasiado la comida y las dietas le duraban tardes, como decía ella.

Volvió a su móvil. Odiaba tener que llevar gafas pero sin ellas se sentía desnuda y apenas veía. Ahí estaban los mensajes con Oscar, el misterioso chico que no había visto aún. Llevaban mandándose mensajes desde hacía más de una semana y en ninguno se cruzaban fotos. Era algo que habían acordado casi sin darse cuenta.

“Prefiero imaginarte. No me envíes fotos. Eres una persona maravillosa y no me vas a defraudar..”

Esas fueron las palabras de Oscar. Palabras que le dieron una dosis extra de confianza. Un chico que no pensaba en el físico. Que buscaba el interior. Eso que todos dicen que buscan en la otra persona pero que la mayoría de las veces no cumplen y en cambio quieren que los demás lo busquen en ellos.

Las diez y cuarenta. Llevaba diez minutos de retraso y aún no había aparecido. Tenía mucha hambre… ¿Y si pedía algo para tapear?… El Restaurante no era cualquier italiano y no sabía si tendrían tapas básicas.. Era uno de los mejores de Madrid y lo había reservado Oscar. Parecía conocer muchos sitios y este tenía pinta de ser caro.. Pero bueno, un día es un día.. 

‎Así que allí estaba sentada sola frente a su móvil. Quizás Oscar se lo había pensado y la dejaría tirada. No era la primera vez que la dejaban aunque está vez si sería la primera que harían algo así sin llegar a verla. Volvió a mirar la última conexión del WhatsApp de Oscar. Solo hacía unos minutos que había hablado con alguien y no era ella. ¿Estaría con otra?…

El camarero que había recibido la bronca se acercó..

– Buenas noches.. ¿Sabe ya la señora lo que va a cenar?

– Ehhh.. Señorita… No. Aún no.. Estoy esperando a otra persona que… Bueno.. Él reservó la mesa y..

– Bien.. Le dejo la carta y si le apetece leer puedo traer la bebida. Tenemos unos vinos..

– No gracias. Prefiero esperar..

– Como guste..

Las diez y cincuenta. El retraso era considerable… ¿Y si no era ese el restaurante?.. Según los datos que le dijo no había duda. Además tenían mesa reservada. El camarero se acercó de nuevo…

– Parece que no viene su pareja…

– No es mi pareja.. Solo lo he conocido en…Bueno..que no le tengo que dar explicaciones coñe..

– Ah…Lo siento..

Empezó a pensar en enviar un mensaje.. Algo así como para decir.. Eh… Estoy aquí con un camarero un poco cotilla.. ¿Vienes o me voy a mi casa a llorar? Bueno, esa parte la pensó. No iba a escribir eso claro. Se contuvo…..

Por la puerta de enfrente llegó alguien. Marisa estaba espectante.. Era un hombre alto y trajeado. Seguramente no fuera ese Oscar. Parecía demasiado perfecto.. 
Iba hablando por el móvil y a la vez hacía movimientos como si buscara a alguien. En cuanto vio la mesa de la chica rubia que en ese momento estaba sola (su pareja seguramente estaba en el servicio) se acercó a ella. Marisa podía ver como preguntaba algo a la chica y ella respondía negando con la cabeza.. El corazón de Marisa empezó a aumentar su velocidad.. Ya casi podría asegurar que era el… Las pocas mesas que había aparte de la de la chica estaban ocupadas por parejas, así que solo quedaba la suya para acercarse y preguntar.. Y eso hizo aquel hombre…

– Hola.. Disculpe.. ¿Eres..?

– ¿Marisa?.. Si.. Soy yo… ¿Y tu eres..?

– Oscar…Siento el… retraso..

Después de darse el beso, se sentó frente a ella. Eran los primeros segundos donde empezaba a analizar a Oscar al milímetro. Su voz, su forma de moverse, altura, pelo, sonrisa, manos, vestuario… Todo… Apenas era consciente de que Oscar le había preguntado algo…

– ¿Eh?… Perdona Oscar.. Estaba…¿Que me decías?

– Te decía que aquí se come muy… //disculpa, me llaman.. //.. ¡SI SI… Y sabes.. Esas son las piezas que faltan. Tu habla con Gutiérrez que lo tiene atado. No puede fallar. El último contrato que hicimos con ellos fue así…

Oscar se agarró de nuevo a su móvil. Parecía hablar con gente de su empresa y lo que también parecía es que trabajaba día y noche. Quizás era casualidad y normalmente no le solían molestar, pero Marisa estaba incómoda. Ella puso el móvil en avión en el momento en que empezó a hablar. El no dejaba de mirarlo aunque no le llamara nadie..

– Ya.. Disculpa.. El trabajo que no me deja..

– Tranquilo.. ¿Que decías del local?

– Bueno.. Da igual.. No voy a cenar aquí..

– ¿Cómo que no vamos cenar aquí? No habías reservado..?

– Ya. Es cierto. Había reservado mesa sin haberte visto antes. La verdad es que no te esperaba tan.. Así que si quieres cenar tu, haz lo que quieras. Yo..

– Pero.. Me vas a dejar así… Si no hemos hablado ni..

– A ver Marisa… Eres fea.. Por lo que aprecio desde un lado tienes el culo gordo. Esas gafas solo indican que no ves una mierda. Dices que tienes 46 años pero aparentas 50 o más.. La falda verde te va a reventar por haberte comprado alguna talla menos seguramente. Ese jersey es hortera. Ridículo y pasado de moda. Lo más probable es que seas una mujer insegura de sí misma que no folla desde la última vez que Felipe fue presidente del Gobierno… Deseas tener hijos pero ya es tarde para ti y a dios gracias. Con esa cara te saldrán deformes o retrasados..

– Pee..

– Sinceramente. Las mujeres que yo busco están a años luz de donde estas tú. Quise probar a conocer a alguna chica sin enviarnos foto. Me gustaba la posibilidad de sorprenderme. Me caes bien en cuando a conversación pero no puedo estar más de 10 minutos cerca de un enjendro como tu. Un consejo de amigo… Metete en el baño está noche y cuelgate o toma pastillas. Me siento engañado. Esperaba una mujer más… Bueno.. Una mujer… Tu eres otra cosa.. Espero que no me hayan visto mis conocidos a tu lado o tendré bromas durante meses a mi costa. Nada más. La próxima vez pediré fotos sin duda. Y hazme caso… Deja limpio el mundo… Muérete..

Antes de que pudiera reaccionar Marisa apareció el camarero gordito. Bueno, realmente había estado cerca todo el rato ordenando alguna mesa. Lo había escuchado todo.

Todo..

Se puso frente a Oscar, le sujetó de la camisa, le levantó y de un enorme puñetazo le mandó a la mesa del fondo que acabó en el suelo, sillas, platos… El susto ante esa violencia inesperada bloqueó a Marisa. Las parejas que estaban en la sala se levantaron asustadas. Oscar se movía en el suelo lentamente sujetandose la cara. Tenía sangre del enorme puñetazo que había recibido..

– Ven conmigo…

– Pero… ¿Porqué..? ¿Le has pegado!?

Marisa ni siquiera sabía lo que decía.. Solo veía una mano delante de ella que la invitaba a levantarse, a acompañarla fuera.. 
Aparecieron más cocineros y su encargado…

– ¡ESTÁS LOCO O QUÉ?! ¿QUE COÑO TE PASA? ¿HAS PEGADO A UN CLIENTE? ¡ESTÁS DESPEDIDO Y NO VUELVAS MÁS POR AQUÍ!! ¡NUNCA MÁS! ¿ME OYES?? ¡DIMAS!!

Dimas sujetó la mano de Marisa y la arrastró fuera. No habló hasta que no estuvieron lejos del restaurante..

– ¡¡DIMAS!!

En la calle el frío nocturno les dio en la cara. Iban a paso ligero… El camarero solo llevaba su camisa y pantalón negro. Marisa no entendía porqué seguía a un tipo que había pegado a Oscar, aunque empezaba a sentir cierto agradecimiento por detener aquellos insultos que estaba recibiendo sin motivo… 
Salieron a una gran avenida donde pocos coches pasaban a esas horas. Había un banco vacío y frente a el una tienda de lámparas que les iluminaba.. Dimas se movía nervioso de un lado a otro. Se sentó en el banco..

– Bueno…ya veo que te llamas Dimas.. ¿Me vas decir algo? Me siento… No sé.. ¿Agradecida?.. Pero no está bien lo que has hecho.. Y has perdido tu trabajo..

– Tenía que parar lo que estaba escuchando. Es cierto que no debería haberme metido pero… No podía evitarlo.. Si no le doy habría seguido..

– Gracias… ¿Porqué has hecho esto?

– ¿Porqué te decía ese gilipollas todo eso? ¿Porqué tengo que permitirlo?.. Mira.. Un trabajo es una mierda…ya encontraré otro pero.. Desde el momento en que has entrado en el restaurante yo.. Bueno.. Te escuchaba y te miraba nerviosa antes de que llegara ese.. Y luego…Digo que ya encontraré otro trabajo pero quizás no encuentre a otra mujer como.. Buff..Yo estoy gordo y los kilos no se me van.. Supongo que te gustan los tipos como ese que ahora tiene sangre en la boca… Bueno….Quizás me estoy pasando.. Es una locura todo esto… Lo siento…

– Dimas… Que quieres decir… No me conoces de nada… Yo también tengo mis kilos aunque en otras zonas..

– Quiero decir que… Dios.. Hace años que no hablo a una chica así..

– Estás helado. Hace mucho frio. Yo por lo menos he cogido mi abrigo..

– Estoy más nervioso que helado de frío.. No sé porqué he hecho todo esto. Yo no soy así. Jamás he pegado a nadie.. Marisa… Creo que he hecho lo que debía hacer… Me gustaría.. Aunque entiendo que..

– ¿Hay más restaurantes por aquí?

-… No quieras saber nada de un gordo que pega a..

– ¿Me estás escuchando Dimas?

– ¿Eh?… Ah..

– Que si hay mas restaurantes por aquí…

– Si.. Dos calles más abajo hay otro… ¿De veras que te apetece..?

– Claro… Has conseguido que desaparezca de mi cabeza todo lo que me ha dicho ese tipo… Y eso ya es mucho.. Me veía esta noche llorando en mi cama y muchas más…

– Ah…Ya era hora de ver esa sonrisa… Dios…

– ¿Dios?… ¿Que pasa?

– Nada nada…Sigue así…

– ¿Así?.. ¿Así como?..

– Sonriendo… Eres preciosa…ups! Lo siento.. Me he pasado..

– ¿Qué te has pasado? ¿No soy preciosa entonces?

– No no.. Digo que no debería decirte cosas así, con esta confianza, pero que no.. Me estas liando..

– ¡jajajaja! Necesitas más gafas como las mías…

– Vamos cenar.. Después de ver el cielo me suele entrar hambre..

– ¡Uyyyy!

LA ERÓTICA NOSTALGIA DE UN DESEO.

(https://historiasdeitaca.blogspot.com.es)

                      Llora un miedo porque no tiene un regazo, vibra tímido un temblor porque no tiene piel, mastica saliva una boca porque no encuentra el beso y resbala una lágrima la tristeza porque la poseyó un recuerdo. Grita el puño porque no tiene una mano que lo apriete, rasguña fango un pie porque no encuentra su huella y un cuerpo se deshace en sudor, porque el deseo es más intenso que la distancia.

                      Y brota un sentimiento, el más fuerte, el más alto y el más rápido. El ansia que retrata pasión, el incansable querer del profundo abrazo, la cristalina penetración de una mirada y el romántico perfume de un alma encelada. Nace una osadía, emerge seductor el calor de una tentación y dejas que la piel contorsione ese sabor a saliva de caramelo.

                      Sientes la fiebre del pecado, el verso escondido de aquella poesía que excita tus sentidos, el gemido de un aliento atravesando tus sienes, la ternura acariciando tu espalda y los primeros acordes de aquella erótica melodía, que una noche explicó por vez primera tus humedades… Y quieres atreverte y tus ojos cierras, imaginas intenso ese deseo y a él te abrazas en el silencio de tu soledad. Desnudas tu cuerpo, empiezas a tocarte, emana sentimiento la caricia y la piel enchina cada uno de sus poros para ser amada. Camina la mano entre tus pechos y erizas placer en tus pezones, resbalan los dedos por tu cuerpo y redondean de miel tu ombligo, la emoción suaviza el primer quejido y el deseo ya besa labios de ternura. Se abre la boca de la pasión, tu lengua moja labios y la blancura de tus dientes los aprieta más y más. El momento es imaginación, el sueño te toca, el latido seduce y una suave melodía humedece con jarabe de vainillas tus dedos.

                      El dulce ambiente te abriga, las ceras chorrean en rojo, respiras profunda, exhalas destellos de alma y el instante llega: viaja tu mano al edén de tu mar, tus dedos se juntan, emerge duro el clítoris del amor, lo frotas suave, tierno, en silencio, sintiendo, abrazándote y amándote como quizás nadie jamás te escribió. Entras en la intimidad de tus humedades, en el clímax de tu cielo, en el olor de tu sudor y en el cáliz de tu profundo deseo. Las piernas se tensan, tus pies estiran un escalofrío, la espalda se arquea, los cabellos se desvanecen,  la contorsión grita, tu garganta te exhala toda, respira el suspiro y una sensación de máxima excitación recorre cada rinconcito de tu cuerpo. Sientes que llega, que te abraza, que te posee y te mira en el vaivén de su penetración. El deseo te alcanza en la plenitud de mujer, tu cuerpo se expande y el sueño te mima. Aprietas muslos, el aire encoge espacio, el tiempo calla y la profunda pasión abre una poesía; saltan rimas y versos, juglares y hadas, el sentimiento se desborda en intenso placer, bailan comas y tildes, la belleza pinta mar, un grito comparte boca, el orgasmo gime y el ocaso dibuja en oro, la erótica nostalgia de un deseo.

BELLO POEMA 

Ulises Ícaro (Ítaca Utópica)

“Eres un bello poema, el más bello de los que conozco, y no voy a permitirme leerte mal. Por eso y no por otra cosa, quiero que te escribas delante mío, con caligrafía gótica y letra redondita, con círculos en las “i”, y letras separadas… Times New Roman 14 -si lo que te gusta es teclear-, con interlineado doble y justificación completa, y sangría en el inicio de cada párrafo, para teñirlo todo todo de rojo pasión.

No voy a dejar de leerte aunque te ocultes entre portadas cerradas, o entre páginas no escritas, o entre borrones de tinta, que el agua del tiempo disolvió. Escríbete, descríbete, cuéntate, píntate con pinceladas de letras, de palabras, de oraciones… Plasma tus sentimientos para que mi mirada sea una caricia que te recorra y te asimile. Para que pueda aprehenderte y llevarte siempre dentro mío. Para que cada vez que nos veamos pueda con mi voz recitarte y que al oírnos juntos, llores conmigo, pues los versos que yo pronuncie, serán entonces los míos propios también.

¿Quieres ser mi poema?… prometo leerte bien.”

(Los poemas de carne y besos… ¡los mejores!)

UNA VEZ MÁS

https://palabrasolvidadasyalgunasnuevas.wordpress.com/

Vengo a decir adiós.
Después de tanto creo que nos lo merecemos. Decir adiós y ser capaces de cerrar, de avanzar, y de olvidar. Primero intentarlo, después con el tiempo, lograrlo.

Siempre he creído que serías tú.
Imaginaba que serías esa persona que siempre soñé, con la que dibujé mi futuro, con la que pinté mis sueños, aquella a la que me entregaría por completo. Por ello te lo di todo, por eso aguanté tanto.

Hoy se deshizo el nudo que ataba la venda a mis ojos, hoy lo vi todo claro. Me había equivocado, me había ilusionado (una vez más), tanto invertido, tanto regalado, tanto para nada.

Te dejé entrar, volví (una vez más) a abrir una puerta que debía haber cerrado para siempre, pero tú siempre eres tú y hasta el momento pensé que siempre serías tú, pero esto acaba aquí, en este preciso momento.

Dejarás de ser especial,dejarás de ser esa persona con quien comparar a los demás, dejaré de creer que necesito a alguien como tú en mi vida, porque tu sólo traes oscuridad, sufrimiento. Hoy enterraré todos mis recuerdos en un lugar donde nunca pueda volver a ellos. Entraste y arrasaste mi vida por completo(una vez más).

Destrozaste mis sueños, volviste simplemente para hundirme, para volver a utilizarme. Me usaste como un pañuelo, hasta que rompiste todas mis ilusiones, hasta que la decepción se instaló en mí de nuevo,(una vez más).

Siempre he confiado en las segundas oportunidades. Me gusta creer que todos aprendemos de nuestros errores, pero resulta que siempre hay gente más inteligente que otra, y en este caso no sé quién es el inútil aquí. Si yo por volver a confiar (una vez más) o tú por volver a repetir cada error cometido en el pasado.

Quizás mientass cuando dices que aprendiste, que no quieres volver a cometer los mismos errores, quizás yo me embarqué de nuevo a unas aguas removidas por la tempestad, sabiendo pero sin querer saber, cuál sería el final.

Quizás pueda parecer tarde, pero me quedo tranquila de haber dado todo, de haber entregado todo lo que tengo, todo lo que soy. Me quedo bien conmigo misma de intentarlo con todas mis fuerzas, de aguantar tanto, de esperar, de dar todo pero no recibir nunca lo mismo.

Y ya no quiero más esto, hoy vuelvo a ver todo claro y esto no tiene sentido.

Yo al menos si aprendí de mis errores del pasado y sé que no quiero estar donde estuve ayer, porque al abrir la caja de esos recuerdos, la herida aún me escuece, y me desgarra por dentro como en aquel entonces.

De verdad que no quiero sufrir más, creo que no lo merezco, sé que no lo merezco, no me cansé pronto, sino que debía haberme cansado antes.

Por primera vez voy a pensar en mí. Te digo adiós para no volver jamás.
Ojalá logres ser feliz con todo eso que sabes que te falta.
Yo seguiré buscando la felicidad, simple pero auténtica.

ENAMORADOS???

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               Nada ve la mirada cuando el alma duerme, nada llena el aire cuando el aliento es vacío  y nada se explica cuando la excusa vive. El ojo transparenta melancolía, el reflejo se pierde en la cóncava sombra y de lejos, un sueño pide permiso para sobrevivir.

               El abrazo se alarga en la utopía de un sentimiento que nace y crece, la lluvia moja su acera,  el cielo besa sus nubes, se abriga una rosa con sus pétalos, el pajarito come en su nido, el rocío acaricia su ventana y un niño llora su pelota, bajo las ruedas de su destino. Todo fluye, todo es como debe de ser, el hombre sonríe, la mujer acaricia, la palabra escribe sus letras y el verso se recita…y llega el error, todo se acaba, todo se olvida y  todo se rompe como una estrella se fractura en mil destellos, como grita una copa al caer o como desgarra  vísceras el amor cuando se va.

               La imaginación agota el juego, un escondite entre nubes se abre, un reflejo de Luna recorre despacito una piel, entre serpientes y escaleras baja el cielo, sube el mar y un horizonte perdido pega su dorado color, en cualquier portal. El hombre llora, la mujer esquiva caricias, la palabra enmudece y el verso se recita en silencio. La prisa busca un sentimiento, la desidia la excusa de una depresión, el perdón huye y ni siquiera el clavo aguanta su cuadro. Se abre la ecuación, las incógnitas se multiplican, las raíces se dividen y el resultado confunde por no ser el mismo, porque en los dos subsiste el error.

               Rebotan por doquier las preguntas, no se aceptan las respuestas, el orgullo da un manotazo a la sensatez, la mirada envenena su reojo, la mano que deshojaba botones ahora seca lágrimas, la cerrada barba que admitía ternuras ahora encanece sus arrugas y mientras tanto el mundo da vueltas, en el ocaso el mar alarga sus mareas y el Sol despunta su calor cada amanecer.

              El hombre escoge su norte y la mujer mira hacia el sur, la cuerda se estira, nadie ceja  su empeño, se vacía la calle y todos los miran. ¡Pasen y vean! El teatro de la destrucción abrió sus puertas: todos opinan, se buscan culpables, muchos ya sabían y otros callan su morbo, el vals es clásico y los desaparecidos “amigos” encuentran vida, todo se vale, todo se vende, baratos y por kilo los sentimientos, caro el respeto y obsoleto el rosario de la vigilante vecina de siempre.

             Y ahora de lejos se miran, comparten fotos y de tanto en tanto uno abre el baúl de sus recuerdos mientras el otro llora sus noches, uno camina cabizbajo su destino y el otro todavía persigue aquel olor en su almohada, el uno le pide amistad virtual y el otro lo niega, uno ama el ayer y el otro lo abraza, pero los dos todavía miran absortos al cielo buscando la verdad. Y el ser humano topa, cae, se levanta, aprende y se da cuenta que cuanto más pasa el tiempo, más difícil es el retorno, que la ignorancia no traiciona, solo avisa  y  que al final, el implacable juez de las manecillas pone a cada quien en su lugar. En el error aprende y se pregunta cuantos hacen falta para enamorarse del amor otra vez y no fallar…y se pregunta por él, por ella, por la ignorancia consentida y también por el espacio que llora distancia. Reflexiona y aprende, mira vacío en sus manos y enseñanzas en su frente.

             El que más sabio es,  menos se enamora porque menos se equivoca. Por eso hoy, que ya estudié vida, me siento cada vez más sabio.

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